Los niños volvieron a convertirse en pastorcillos que llevan sus presentes ante el niño recién nacido. Y en sus cestas siempre hay productos para los más desfavorecidos con un doble fin solidario.
Los mayores les acompañan con el paso navideño, aunque este año fue difícil encontrar costaleros y la procesión casi tuvo que realizarse en un recorrido corto. Finalmente no fue así y el tiempo también permitió que se pudiera disfrutar del largo. Dos pasos salieron por las calles de Cacabelos, uno de ellos, una Navitidad infantil que compartieron los niños sobre sus hombros.
El municipio cacabelense disfrutó del encuentro que concluyó con esa entrega de alimentos. Harinas, aceites y los productos más básicos fueron dejados por los niños en la iglesia como cada año para hacer que las navidades de todos puedan ser igual de especiales que para ellos.
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