Uno de los padres de los pequeños, Alfonso Canal, explicó a este periódico que su principal preocupación es que sus hijos dispongan de espacio en el comedor («donde comen en tres turnos, y el postre siempre de pie, para dejar sitio a los siguientes») o que los alumnos de Infantil tengan dónde recibir las clases de Psicomotricidad.
«Sólo pedimos que se cumpla la ley y que nuestros hijos tengan dónde sentarse o puedan disponer de una biblioteca», denuncia Canal, que exige a la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Villaquilambre que presione hasta conseguirlo. «Nos sentimos como pelotas de tenis, nos mandan de un lado para otro pero nadie nos da una solución, Junta y Ayuntamiento se pasan la pelota sobre quién debe poner remedio a esto», dice, y cree que lo ideal sería «una reunión a tres bandas para confrontar versiones y buscar soluciones de verdad».
Este martes, el alcalde confirmó a este periódico que en septiembre estarán listas las tres nuevas aulas provisionales. «Las pone Educación, es competencia suya, nosotros nos comprometemos a hacer una plancha de hormigón para ampliar el patio y que los niños puedan jugar».
Además, García se comprometió con los padres a llevar al pleno en julio el soterramiento de la línea eléctrica, a falta de que se expropien los terrenos donde se edificará la tercera ampliación del centro escolar, que tardará al menos dos años.
Los padres llevaron este martes más firmas con su queja al Procurador del Común. «Ya hemos reunido más de 250», explicó Susana Gallego, otra madre.
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