Los oasis agrícolas que buscan hortelanos

El Ayuntamiento ofrece 20 huertos pero sólo están ocupados 13 de ellos, por lo que ha rebajado el coste y modificará los requisitos para incluso ampliarlos

Sergio Jorge
16/05/2016
 Actualizado a 19/09/2019
A pocos kilómetros de los huertos que el Ayuntamiento de León gestiona con éxito en la Candamia, existe otro espacio de parecidas características dentro del término municipal de Villaquilambre y que quizá no es tan conocido. Porque el Consistorio del alfoz también ofrece 20 pequeñas parcelas de 60 metros cuadrados que aún no están todas ocupadas.

Lo reconoce el concejal de Medio Ambiente, Miguel Ángel Díez, que espera que esos siete huertos aún por encontrar agricultor puedan ser utilizados en las próximas fechas para que al iniciarse la campaña veraniega estén todos a pleno rendimiento.

Una de las primeras medidas para potenciarlos es la rebaja de la cuantía que cada hortelano debe pagar al Ayuntamiento:desde que se aprobara en el último pleno, el coste es de seis euros por parcela al mes. Según Díez, la reducción llega después de que se haya suprimido el gasto en el programa de asesoramiento ya que se cuenta con Ecoterra para ello. Pero sobre todo se quiere animar a las personas que cumplen con los requisitos que se piden para que así se conviertan en agricultores.

Las características básicas que deben tener las personas que optan a los huertos son: empadronados al menos un año en el Ayuntamiento de Villaquilambre y ser parados de larga duración o jubilados. «Pero queremos relajar estos requisitos», explica Díez. Y es que el Ayuntamiento está pensando en reducir las trabas para las personas que quieran hacerse con un huerto, como por ejemplo los desempleados que lleven poco tiempo o incluso los que no estén censados en el municipio.

Y una vez que se compruebe que estos huertos suscitan el interés de al menos 20 personas para que así se ocupen todos, Díez pretende ampliar el número de parcelas para dar cabida a más hortelanos. Porque espacio de sobra hay en el área destinada a este fin en Villaobispo, junto a la sede de Protección Civil y con el río Torío como privilegiado testigo. Allí los técnicos del Ayuntamiento disponen de un invernadero donde se cultivan las plantas que luego los agricultores utilizan en los huertos, pero también las que después derivan a los colegios del municipio, cuyos alumnos participan en diferentes programas para también experimentar con la agricultura gracias a los planes de Ecoterra.

Por eso no es de extrañar que vecinos como Francisco Rodríguez o Gabriel Muñiz dediquen su tiempo libre a estos huertos. «Estaba prejubilado y tenía que entretener el tiempo en algo, pero también por alimentarte por algo que tú has cultivado», reconoce el primero de ellos, que según apunta, se trata más de «un centro experimental». «He cultivado durante todo el año centeno y luego ya no vuelvo a cavar ni utilizar abono, así el centeno carga de nitrógeno durante el invierno y se ahorra el abono, y después durante el verano cultivo de todo», explica.

Más tradicional es Gabriel, quien reconoce que va a su huerto a «echar el día y así se puede comer cosas que son más naturales de lo que se vende por ahí». Ajos, lechugas, cebollas... todo sin salir de Villaquilambre.

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