Al final del ejercicio, la suma de los beneficios fiscales del pasado año concedidos en Castilla y León ascendió a 179,42 millones de euros Esta cantidad situó a León como la cuarta de las nueve de la comunidad que más dinero aportó en este concepto. Una posición a la que cayó tras haberse mantenido durante el ejercicio anterior –el de 2013– como la primera, la que más recaudó con este impuesto con un total de 29.692.950 euros. El descenso de un año a otro fue del 18,04 por ciento, 5.357.080 euros menos.
Esta notable reducción en León no supuso, sin embargo, una bajada en la cifra global de Castilla y León, que lejos de haberse visto mermada, de 2013 a 2014 aumentó. El año pasado se recaudaron en la comunidad 166.045.360 euros frente a los 136.707.620 del anterior (un 21,4 por ciento más).
De los buenos resultados del último ejercicio cerrado tiene la culpa el notable crecimiento de Valladolid (que pasó de 24,5 millones a 36,2), el de Burgos (de 23,9 millones a 29,7) o el de Salamanca (de 15,3 millones a 26,2). En todas excepto en León lo abonado en concepto a este tributo el pasado año fue superior a lo del anterior.
Por su parte, en 2014 la que generó menores ingresos fue Soria (con 7,9 millones frente a los 5,8 de un año antes), seguida a poca distancia por Ávila (8,4 millones frente a 6) y Segovia (9,7 millones frente a 9,3). Ya por encima de los diez millones y en una zona intermedia de la tabla se situó Zamora (10,8 millones frente a los 10 del año anterior) y Palencia (12,4 millones frente a 11,7).
Reducciones
Este impuesto grava entre el 7,65 y el 34 por ciento del valor neto de los bienes y derechos recibidos y prevé también una serie de reducciones. El total de contribuyentes a los que se le ha aplicado alguno de los beneficios fiscales regulado por la normativa autonómica fue de 56.181 en el año 2014, siendo 56.110 por el concepto de sucesiones, lo que representa el 99,87 por ciento y, el resto, 71, por el concepto de donaciones.
Por su parte, el importe total de los beneficios fiscales concedidos el pasado año en Castilla y León se elevó hasta los 179,42 millones de euros. Entre todos los supuestos previstos destacó el de la reducción en la base imponible de 60.000 euros para adquisiciones ‘mortis causa’ por descendientes o adoptados del causante de 21 o más años, cónyuges, ascendientes o adoptantes, con 40.835 reducciones aplicadas por importe de 74.740.110 euros. Muy inferior en número pero no tanto en cantidad fue la reducción variable en adquisiciones directas ‘mortis causa’, con 11.272 aplicaciones por 70,4 millones.
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