León y Valladolid son el farolillo rojo del dinamismo económico de la comunidad

Un menor crecimiento demográfico, un mal comportamiento del tejido empresarial y un mercado laboral muy dependiente de los servicios lastran el crecimiento de la provincia

12/03/2026
 Actualizado a 12/03/2026
Eduardo de Margarida, director del Servicio de Estudios Económicos de Castilla y León | ICAL
Eduardo de Margarida, director del Servicio de Estudios Económicos de Castilla y León | ICAL

"Existen estos riesgos, pero debemos poner en valor las fortalezas y oportunidades de Castilla y León, ya que destaca entre las mayores economías de España por su capacidad de crecimiento, impulsada por una economía dinámica y un mercado laboral fortalecido en los últimos años". Son palabras de Eduardo de Margarida, director del Servicio de Estudios Económicos de Castilla y León, que este miércoles presentó la última edición de su observatorio con León como la provincia con el escenario menos positivo de la comunidad, aunque empatada con Valladolid.
En este sentido, si tenemos en cuenta la evolución durante el pasado año, nuestra provincia obtiene mejores o similares resultados que la media de la comunidad sólo en 11 de las 28 variables económicas que se incluyen en el estudio. De esta manera, León se sitúa junto a Valladolid como farolillo rojo de un ranking encabezado por Salamanca (19), Ávila (16), Segovia (16), Palencia (14), Zamora (14), Burgos (13) y Soria (12).

Indicadores verdes

En cuanto a los indicadores en los que la provincia de León sale mejor parada, destaca en primer lugar el coste de la vida, ya que la inflación creció un 2,54%, dato inferior al 2,81% referido al conjunto de la comunidad. Por encima de esta media se encuentran los incrementos en alimentos y bebidas no alcohólicas, vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, restaurantes y hoteles y alcohol y tabaco. Sin embargo, estos aumentos contrastan el retroceso que se apunta vestido y calzado (1,8%).

También es positiva la tasa de actividad de la población, que aumentó durante el pasado año un 6,58% en León frente al 0,33% del conjunto de la comunidad. Concretamente, dicha tasa pasó del 48,2 al 51,37%.

Y ello redunda además en un mejor comportamiento del mercado laboral, puesto que el paro y la contratación son otros indicadores en los que León muestra un comportamiento mejor que el del conjunto de la comunidad. Concretamente, el paro baja un 5,07% (en Castilla y León el dato es del 4,93%) y los contratos suben un 5,42% frente al 1,4% de la evolución autonómica. Además, el estudio refleja que los servicios generan tres de cada cuatro empleos en la provincia de León, mientras que la industria gana peso, pero apenas llega al 13% de las afiliaciones a la Seguridad Social.

También la compraventa de vivienda deja dos variables teñidas de verde en el semáforo que incluye el estudio. En el caso de la vivienda nueva, el incremento durante el pasado año fue del 23% (frente al 5,66% en la comunidad), mientras que en el caso de la usada el dato provincial es del 10,45%, mientras que el autonómico se queda en el 3,66%.

Otro de los indicadores verdes es el de la licitación de obra pública, aunque en este caso no es porque haya subido, sino porque ha bajado en la provincia menos que en el conjunto de Castilla y León (5,75% frente al 17,65%).
Las pernoctaciones en establecimientos hoteleros crecieron en la provincia de León un 3,12% durante el pasado año y el dato es también superior al del conjunto de la comunidad (0,73%). Y también en materia turística se observa un descenso de plazas en alojamientos rurales (-3,8%), aunque es menos pronunciado que en Castilla y León (-4,84%).

La lista de indicadores verdes se completa con las importaciones (aumentaron un 10,8% frente al 3,67% de la comunidad) y los referidos al sector financiero: créditos (subida del 3,10% frente al 2,25% del dato autonómico), depósitos (crecimiento del 2,81% frente a una caída del 1,47%) y número de hipotecas sobre viviendas (11,78% frente a 6,31%).

Indicadores rojos

Mientras, los indicadores rojos, en los que la provincia tiene peor evolución que el conjunto de Castilla y León, están encabezados por la población, que creció un 0,26% frente al 0,72% que se observa en el dato autonómico.

Además, la tasa de paro aumentó un 21,23% el año pasado (1,58% en la comunidad), mientras que la afiliación a la Seguridad Social aumentó un 1,16% frente al 1,54% que se alcanzó en Castilla y León. Siguiendo con el mercado laboral, la provincia pierde proporcionalmente más autónomos que la comunidad (1,14% frente al 0,77%). Y tampoco es positiva la evolución en cuanto los seis indicadores referidos al comportamiento del tejido empresarial o la matriculación de turismos, que creció un 11,1% frente al 12,71% de la comunidad.

La caída del número de las plazas hoteleras, de las pernoctaciones en el turismo rural y de las exportaciones son otros de los puntos débiles que recoge el estudio sobre la provincia de León. Finalmente, se observa un menor incremento del importe medio de las hipotecas sobre viviendas (5,85% frente a 6,31%).

Los riesgos

En cuanto a los riesgos de los que hablábamos al inicio, De Margarida destacó que "albergan especial peligro económico las consecuencias imprevisibles de la guerra de Oriente Medio que, junto con las decisiones en materia arancelaria de la era Trump, están cambiando las reglas del juego en materia política y económica a nivel internacional". "Si el conflicto deriva en una guerra total, la economía de Castilla y León pasaría de una situación de incertidumbre a una inestabilidad energética y logística debido a una crisis de suministros y a un aumento generalizado de costes", reseñó antes de lanzar también finalmente un mensaje de optimismo: "Castilla y León tiene la oportunidad de convertirse en un referente de crecimiento económico sostenible en el tiempo, si logra aprovechar sus recursos, atraer talento y crear un entorno atractivo para empresas y familias".

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