León se suma a la movilización de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia con una ‘performance’ reivindicativa

La iniciativa se repite este domingo en 35 localidades para reclamar igualdad

Ical
01/03/2026
 Actualizado a 01/03/2026
Las 35 Revueltas de Mujeres en la Iglesia del Estado español reclaman igualdad con una dramatización simbólica. | SAÚL ARÉN
Las 35 Revueltas de Mujeres en la Iglesia del Estado español reclaman igualdad con una dramatización simbólica. | SAÚL ARÉN

La plaza de la Catedral de León acogió este domingo la movilización organizada por la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, que a través de una “performance” reivindicativa reclamó igualdad y denunció lo que consideran una “inmovilidad del patriarcado clerical” que ha ahogado sus identidades y sus cuerpos para encerrarlas en dos modelos contrapuestos, el de virgen y santa o el de Eva y pecadora.

Bajo el lema “Este es mi cuerpo”, la dramatización tuvo como objetivo poner de manifiesto que “todas las mujeres son Marías y Evas”, representando las cadenas de opresión hacia las mujeres e insistiendo en la necesidad de que haya igualdad en el seno de la Iglesia, en la que “se les niega la palabra, la voz y el voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos” y que “está quedando al margen de las conquistas sociales en equidad y corresponsabilidad”.

La cita, que se desarrolla desde hace años a nivel estatal en el marco de las celebraciones del 8M, Día Internacional de las Mujeres, se repitió hoy en 35 ciudades españolas, entre ellas, Burgos, Salamanca y Valladolid.

La plaza de la Catedral de León acogió este domingo la movilización organizada por la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, que a través de una “performance” reivindicativa reclamó igualdad y denunció lo que consideran una “inmovilidad del patriarcado clerical” que ha ahogado sus identidades y sus cuerpos para encerrarlas en dos modelos contrapuestos, el de virgen y santa o el de Eva y pecadora.

Bajo el lema “Este es mi cuerpo”, la dramatización tuvo como objetivo poner de manifiesto que “todas las mujeres son Marías y Evas”, representando las cadenas de opresión hacia las mujeres e insistiendo en la necesidad de que haya igualdad real en la Iglesia, en la que “se les niega la palabra, la voz y el voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos” y que “está quedando al margen de las conquistas sociales en equidad y corresponsabilidad”.

La cita, que se desarrolla desde hace años a nivel estatal en el marco de las celebraciones del 8M, se repitió hoy en 35 ciudades españolas, entre ellas, Burgos, Salamanca y Valladolid.

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