La plaza de la Catedral de León acogió este domingo la movilización organizada por la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, que a través de una “performance” reivindicativa reclamó igualdad y denunció lo que consideran una “inmovilidad del patriarcado clerical” que ha ahogado sus identidades y sus cuerpos para encerrarlas en dos modelos contrapuestos, el de virgen y santa o el de Eva y pecadora.
Bajo el lema “Este es mi cuerpo”, la dramatización tuvo como objetivo poner de manifiesto que “todas las mujeres son Marías y Evas”, representando las cadenas de opresión hacia las mujeres e insistiendo en la necesidad de que haya igualdad en el seno de la Iglesia, en la que “se les niega la palabra, la voz y el voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos” y que “está quedando al margen de las conquistas sociales en equidad y corresponsabilidad”.
La cita, que se desarrolla desde hace años a nivel estatal en el marco de las celebraciones del 8M, Día Internacional de las Mujeres, se repitió hoy en 35 ciudades españolas, entre ellas, Burgos, Salamanca y Valladolid.
La plaza de la Catedral de León acogió este domingo la movilización organizada por la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, que a través de una “performance” reivindicativa reclamó igualdad y denunció lo que consideran una “inmovilidad del patriarcado clerical” que ha ahogado sus identidades y sus cuerpos para encerrarlas en dos modelos contrapuestos, el de virgen y santa o el de Eva y pecadora.
Bajo el lema “Este es mi cuerpo”, la dramatización tuvo como objetivo poner de manifiesto que “todas las mujeres son Marías y Evas”, representando las cadenas de opresión hacia las mujeres e insistiendo en la necesidad de que haya igualdad real en la Iglesia, en la que “se les niega la palabra, la voz y el voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos” y que “está quedando al margen de las conquistas sociales en equidad y corresponsabilidad”.
La cita, que se desarrolla desde hace años a nivel estatal en el marco de las celebraciones del 8M, se repitió hoy en 35 ciudades españolas, entre ellas, Burgos, Salamanca y Valladolid.