La ciudad de León cumplió en el día de la Epifanía del Señor con la tradicional cita que acoge la basílica de san Isidoro, en cuyo Panteón de los Reyes se rezó un responso en memoria de los monarcas de León y se depositó una corona de laurel en su memoria.
Una representación institucional, encabezada por el presidente de las Cortes de Castilla y León, Carlos Pollán, y el alcalde de la capital, José Antonio Diez, participó en el último de los turnos de guardia y oración que llevaron a cabo las damas y caballeros cofrades de la Muy Ilustre, Real e Imperial Orden y Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro, también conocida como del Pendón de Baeza, ataviados con su hábito, medalla y guantes ante las tumbas reales y con lectura de oraciones y evocaciones.
Previamente tuvo lugar una misa pontifical promovida por la Cofradía junto con el Cabildo Isidoriano y presidida por el obispo de la Diócesis, Luis Ángel de las Heras.