León registró tres muertes en las labores de extinción de incendios forestales durante 2025

El informe de Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos recoge el fallecimiento de un bombero y dos voluntarios en la provincia

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26/10/2026
 Actualizado a 26/10/2026
Los bomberos forestales de la Brif de Tabuyo se sirven de mochilas de agua y batefuegos para ejercer un ataque directo contra las llamas. | BRIF DE TABUYO
Los bomberos forestales de la Brif de Tabuyo se sirven de mochilas de agua y batefuegos para ejercer un ataque directo contra las llamas. | BRIF DE TABUYO

La provincia de León fue uno de los escenarios más trágicos para los equipos que participaron en la extinción de incendios durante 2025. Un bombero profesional y dos voluntarios perdieron la vida en las labores de lucha contra el fuego en agosto, según recoge el estudio Víctimas de Incendios en España en 2025, elaborado por Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB), publicado en octubre de 2026.

El informe identifica el fallecimiento de un bombero durante un incendio forestal en Espinoso de Compludo, en el municipio de Ponferrada, y el de otros dos voluntarios que colaboraban en la extinción de otro incendio registrado también en León durante el mismo mes.

Estos tres fallecimientos forman parte del balance de un año especialmente difícil para los servicios de emergencias. En el conjunto de España murieron cinco bomberos profesionales en acto de servicio, a los que se sumaron los dos voluntarios fallecidos en la provincia leonesa.

Trece fallecidos en Castilla y León

El estudio contabiliza 13 víctimas mortales por incendios y explosiones en Castilla y León durante 2025, lo que representa el 5,8% de las 226 muertes registradas en España. La comunidad presentó una tasa de 5,41 fallecidos por millón de habitantes, superior a la media nacional, situada en 4,60.

De las 13 víctimas mortales registradas en la comunidad, seis fallecieron en incendios o explosiones ocurridos en viviendas. Esta última cifra representa el 46,2% del total autonómico, una proporción inferior a la registrada en el conjunto del país, donde el 73% de las muertes se produjo en hogares.

Además, los seis fallecimientos en viviendas de Castilla y León suponen un descenso respecto a los once registrados en 2024. La reducción fue del 45,5%, aunque los autores del estudio advierten de la necesidad de interpretar con cautela las variaciones en territorios con cifras absolutas reducidas.

Entre las seis víctimas mortales en viviendas de la comunidad hubo tres hombres y tres mujeres. Cinco tenían 65 años o más, lo que vuelve a situar a las personas mayores entre los grupos más vulnerables frente a este tipo de siniestros.

España suma 226 muertes, ocho menos que el año anterior

En el conjunto de España, los incendios y explosiones provocaron 226 fallecimientos durante 2025, ocho menos que en 2024, cuando se contabilizaron 234. Se trata del segundo descenso consecutivo, después del máximo de 249 víctimas mortales alcanzado en 2023.

Sin embargo, la mortalidad continúa en niveles elevados. El balance de 2025 es el cuarto más alto desde que Fundación Mapfre y APTB comenzaron a elaborar este estudio en 2010.

De los 226 fallecidos, 165 murieron en viviendas. Aunque esta cifra supone una reducción del 4% respecto al ejercicio anterior, contrasta con el aumento del número de incendios domésticos. Los servicios de bomberos registraron 19.979 intervenciones en viviendas, un 2,9% más que en 2024.

La inhalación de humo y gases tóxicos continúa siendo la principal causa de muerte. En 2025 provocó 158 fallecimientos en el conjunto de España, prácticamente siete de cada diez. En viviendas, la proporción fue todavía mayor: 132 de las 165 víctimas, el 80%.

La prevención, especialmente importante entre los mayores

Los datos nacionales vuelven a reflejar una mayor mortalidad durante los meses fríos. Entre enero y marzo y entre octubre y diciembre se concentraron 133 fallecimientos, el 58,8% del total anual. En viviendas, el porcentaje aumentó hasta el 63,6%.

El estudio también identifica los problemas eléctricos y los aparatos productores de calor como los principales orígenes probables de los incendios domésticos con víctimas mortales entre aquellos casos en los que pudo determinarse la causa.

Ante esta situación, Fundación Mapfre y APTB insisten en la importancia de instalar detectores de humo en las viviendas y reforzar las medidas de prevención, especialmente entre las personas mayores y quienes viven solos.

El informe recuerda que una detección temprana puede resultar decisiva, sobre todo durante la noche, cuando las personas que se encuentran durmiendo tienen una capacidad de reacción limitada. La extensión de estos dispositivos, junto con la revisión de instalaciones eléctricas y sistemas de calefacción, figura entre las principales medidas propuestas para reducir la mortalidad por incendios.

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