La provincia de León cerró el segundo trimestre de 2026 con más empresas de las que tenía al comenzarlo. Entre abril y junio se registraron 611 altas y reactivaciones de empresas con asalariados frente a 501 bajas, un saldo positivo de 110 que sitúa la tasa neta de crecimiento en el 1,04 %, según la Coyuntura Demográfica de Empresas que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada ayer. El dato supone un cambio de signo respecto al primer trimestre del año, cuando la provincia perdió 15 empresas empleadoras (482 altas frente a 497 bajas) y cerró con una tasa del ‑0,14 %.
Esa mejora, sin embargo, no llega a la capital. El municipio de León registró en el segundo trimestre una tasa neta de crecimiento del ‑1,55 % en empresas con asalariados, con una tasa de bajas del 5,45 % que superó con holgura a la de altas, del 3,90 %. Es el segundo trimestre consecutivo en negativo, después del ‑0,46 % del periodo enero-marzo, y se suma a una tendencia de fondo: entre 2012 y 2022 la ciudad perdió más de 800 empresas.
El repunte de primavera coloca a León en el puesto 21 de las 52 provincias españolas por crecimiento de empresas empleadoras, frente al puesto 39 que ocupaba en el primer trimestre, cuando era la última de Castilla y León.
El trabajo autónomo sigue una trayectoria parecida. En el segundo trimestre se dieron de alta o reactivaron 995 autónomos y se dieron de baja 812, lo que deja un saldo de 183 y una tasa neta del 0,63 %, también inferior a la nacional (0,92 %). Entre enero y marzo la provincia había perdido 138 autónomos, con 1.112 bajas frente a 974 altas. Al cierre de junio permanecían activos 27.071 trabajadores por cuenta propia en la provincia.
Las cabeceras de comarca tiran
El crecimiento provincial se apoya en buena medida en las cabeceras de comarca. Villablino registró en el segundo trimestre una tasa neta de empresas empleadoras del 4,32 %, con una tasa de altas del 10,49 %, una de las más elevadas entre los municipios de mayor tamaño. Astorga y Bembibre crecieron un 2,02 % y La Bañeza, un 1,86 %. En el alfoz de la capital el comportamiento fue el contrario: Villaquilambre (‑0,82 %) y Valverde de la Virgen (‑0,83 %) perdieron empresas, y San Andrés del Rabanedo quedó en tablas, con altas y bajas equilibradas.
Por actividades, el empuje de la primavera en la provincia procede sobre todo de la hostelería. Los servicios de comidas y bebidas sumaron 204 altas y 134 bajas de empresas con asalariados, un saldo de 70, y el alojamiento ganó 42 empresas, con 49 altas y solo siete bajas, lo que supone una tasa del 16,47 %. La construcción también contribuyó, con 21 empresas más en actividades de construcción especializada y 17 más en construcción de edificios. El comercio minorista, la segunda actividad con más empresas empleadoras de la provincia tras la restauración, se mantuvo prácticamente estable, con 52 altas y 51 bajas.
En el lado contrario destaca la educación, que registró 84 bajas y solo ocho altas, 76 empresas empleadoras menos y una tasa del ‑25,25 %. Entre los autónomos del sector hubo 86 bajas frente a 18 altas. La coincidencia con el final del curso escolar apunta al cierre estacional de academias y centros de formación, aunque los datos del tercer trimestre permitirán confirmarlo. El transporte terrestre también restó: 12 empresas con asalariados y seis autónomos menos.
Eso sí, la comparación con los segundos trimestres de años anteriores matiza el repunte. La serie histórica de esta estadística, que el INE mantuvo entre 2020 y 2022 con la clasificación de actividades anterior, muestra que el segundo trimestre suele ser favorable en la provincia: la tasa neta de empresas empleadoras fue del 1,91 % en 2020, del 2,40 % en 2021 y del 1,85 % en 2022. El 1,04 % de este año es, por tanto, el avance de primavera más moderado de los disponibles.
En la capital, el ‑1,55 % del segundo trimestre de 2026 es el peor dato para ese periodo de toda la serie. Ni siquiera en 2020, en plena pandemia, la ciudad cayó tanto entre abril y junio (‑0,75 %); en 2021 creció un 0,69 % y en 2022 se quedó prácticamente plana (‑0,08 %).
Una década de pérdidas
El Directorio Central de Empresas (Dirce) del INE, que contabiliza todas las empresas activas, tengan o no asalariados, ofrece una perspectiva de más largo plazo. El municipio de León pasó de 10.059 empresas en 2012 a 9.243 en 2022, 816 menos, lo que supone una caída del 8,1 %. En ese mismo periodo la provincia perdió el 7,2 % de sus empresas y Ponferrada, el 9,6 %, mientras que el conjunto de España ganó un 7,2 %.
La estadística del INE también sigue la supervivencia de las empresas activas a 1 de enero. En la provincia de León, el 91,11 % de las empresas con asalariados seguía en funcionamiento al cierre de junio, frente al 90,55 % del conjunto de España. Entre los autónomos el porcentaje alcanzó el 93,43 %, por encima del 92,35 % nacional. La excepción son las empresas jóvenes, con cinco años o menos de antigüedad: en León sobrevivió el 84,99 %, ligeramente por debajo del 85,59 % de la media estatal.
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