La difusión de un vídeo de la cadena israelí ILTV Israel News ha situado a León en el centro de una polémica internacional tras presentar la tradición de “matar judíos” de León como una muestra de antisemitismo. El contenido, publicado en redes sociales y ampliamente compartido, ha generado miles de reacciones y críticas hacia España, en un contexto marcado por la desinformación y la descontextualización cultural.
Un vídeo viral fuera de contexto
El origen de la controversia se sitúa en un vídeo difundido en Instagram por el canal israelí, en el que se incluyen entrevistas a ciudadanos leoneses explicando esta expresión tradicional. Sin embargo, el montaje utiliza cortes seleccionados, subtítulos en hebreo y un enfoque sensacionalista que, según numerosas voces, distorsiona el significado real de la costumbre.
En las imágenes, algunos entrevistados afirman frases como “matar judíos es tradición”, en ocasiones en tono festivo o humorístico. Incluso aparecen bromas desafortunadas —algunas relacionadas con el Holocausto— que, aisladas de su contexto, han contribuido a reforzar una interpretación errónea del término.
Una tradición sin connotaciones violentas
Lejos de lo que sugiere el vídeo, “matar judíos” es una expresión popular en ciudades como León o Zamora que hace referencia a una práctica vinculada a la Semana Santa. Consiste en recorrer bares consumiendo limonada leonesa, una bebida elaborada a base de vino, frutas y especias.

En este contexto, el término “judíos” alude simbólicamente a los vasos o copas de esta bebida, sin ninguna intención violenta ni ofensiva. Se trata, por tanto, de una tradición cultural profundamente arraigada en la identidad local.
Origen histórico de la expresión
El origen de esta costumbre se remonta al siglo XIV. Según diversas investigaciones, las autoridades de la época fomentaban el consumo de vino rebajado durante la Semana Santa para mantener a la población en las tabernas y evitar posibles altercados o ataques contra las juderías.
Con el paso del tiempo, esta medida preventiva evolucionó hasta convertirse en una tradición popular, manteniendo la expresión pero perdiendo su contexto original.
Errores y afirmaciones inexactas
El vídeo también incluye información falsa, como la supuesta relación con la “Quema de Judas”, una práctica que no forma parte de las tradiciones de Castilla y León. Además, se confunde con un caso ocurrido en El Burgo (Málaga), donde se quemó un muñeco con la imagen del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en un contexto completamente distinto.
Estas asociaciones han contribuido a proyectar una imagen de España como un país antisemita, algo que numerosos usuarios y expertos han desmentido en redes sociales.
Reacciones y consecuencias
El impacto del vídeo ha sido inmediato, con miles de comentarios que critican tanto a España como a la ciudad de León. Al mismo tiempo, muchos internautas han salido al paso para explicar el verdadero significado de la tradición y denunciar la difusión de fake news.
Esta controversia se produce, además, en un momento de tensión diplomática entre Israel y España, lo que ha amplificado la repercusión del caso.
Un debate abierto
A día de hoy, el debate continúa creciendo en redes sociales, sin que se haya producido una respuesta institucional clara. Mientras tanto, la polémica evidencia cómo la descontextualización de una tradición local puede derivar en un conflicto internacional en cuestión de horas