León despide con honores a Baldomero Domínguez, el guardia civil más veterano de toda España

La Comandancia de Fernández Ladreda, donde pasó 47 años de su medio siglo como agente de la Benemérita, le brindó un emotivo homenaje este lunes

06/05/2026
 Actualizado a 06/05/2026
Baldomero estuvo acompañado durante el homenaje en la Comandancia de León por sus dos hijos, Óscar y Martín. | L.N.C.
Baldomero estuvo acompañado durante el homenaje en la Comandancia de León por sus dos hijos, Óscar y Martín. | L.N.C.

Largo y tendido se ha hablado en los últimos días del posible pasillo de campeón, que finalmente no se producirá, del Real Madrid al Barcelona. Sin embargo, aunque haya pasado desapercibida, otra doble fila de aplausos mucho más especiales y auténticos emocionó a todos este lunes en la Comandancia de la Guardia Civil de León. Baldomero Domínguez Bejarano, el agente de la Benemérita con más años en activo de toda España, recibió el merecido homenaje de sus compañeros en su último día de servicio.


Baldomero se retira tras 49 años y ocho meses como guardia civil, en su inmensa mayoría en la Comandancia de León y durante las últimas tres décadas desempeñando sus labores en la unidad de Intervención de Armas y Explosivos. Medio siglo, una vida, al servicio de España y de los leoneses que ha sabido llevar con humildad, compromiso y cercanía. «Fue muy emotivo. Estuvo precioso», indica a este periódico el recién jubilado.


La trayectoria de Baldomero en el cuerpo dio inicio el 1 de septiembre de 1976 con su ingreso en el Colegio de Guardias Jóvenes, comenzando el servicio en activo el 5 de mayo de 1977, día en el que cumplía 16 años. Este martes, precisamente en otro cumpleaños, el agente vivió su primera jornada de una nueva etapa en la que espera «disfrutar de otra manera» con los suyos. El mejor regalo posible.

Todos sus compañeros en Fernández Ladreda le hicieron un pasillo para aplaudir su trayectoria


Su acceso al cuerpo vino motivado por seguir los pasos de su padre, Emilio, también guardia civil. Esta trayectoria de Baldomero en la Benemérita comenzó siendo muy joven y, tras una primera estancia en el País Vasco, fue trasladado a la Comandancia de León donde finalmente pasó 47 años. Así, el pasado 1 de abril se convirtió en el agente con más tiempo de servicio de toda España.


Según explica, las intenciones de Baldomero pasan ahora por «disfrutar de la familia, viajar y mantenerse en forma». «Me gusta andar y hacer ejercicio. Nuestros hijos siempre están pendientes de si vamos a caminar o al gimnasio. No hay que descuidar la salud», comenta este guardia civil.


La Benemérita cumplirá la próxima semana 182 años desde que fue fundada por el duque de Ahumada. Para entender la dimensión del servicio prestado por Baldomero en León basta con señalar que ha sido miembro activo durante más de una cuarta parte de ese tiempo, de toda la historia de la institución. 


La Guardia Civil ha compartido en sus redes sociales a nivel nacional la despedida a Baldomero en Fernández Ladreda, recordando que ocupaba «el número 1 del escalafón». En León, después del pasillo que recorrió al lado del coronel jefe de la Comandancia, Julio Andrés Gutiérrez, también quisieron referirse a su compañero como un «referente», destacando el «privilegio de trabajar a su lado» y la manera en la que ha desempeñado sus cometidos con «constancia, compromiso y vocación». 

La Guardia Civil lo califica como un "referente" y destaca su "constancia, compromiso y vocación"


A pesar de estos 50 años de labor reconocida por todos sus compañeros, el mayor logro de Baldomero Domínguez no ha llegado trajeado de color verde oliva ni con un tricornio en la cabeza. Óscar y Martín, sus dos hijos, son el fruto de un proyecto de vida con Conchi, su esposa, en una familia que ha sabido mantenerse unida a lo largo de los años y que este lunes se emocionó, no era para menos, con el homenaje brindado por toda la Comandancia de la Guardia Civil de León.


A los cuatro les queda ahora por delante el vivir al máximo esta nueva etapa en la historia del padre de familia. «Con salud, que es lo más importante», tal y como insiste Baldomero.


Un deseo, el de la salud y el de la felicidad, que comparten todos sus compañeros de la Guardia Civil y esta provincia a la que ha dedicado medio siglo de entrega, responsabilidad y trabajo. La de Baldomero es la grandeza de lo cotidiano y del deber cumplido. Es inevitable que los minutos de aplausos en Fernández Ladreda se acabasen, como esta «larga vida» en la Benemérita, pero el eco de las palmas quedará por siempre en León y en los pasillos de su Comandancia como señal de agradecimiento y de perpetua inspiración para las venideras generaciones del cuerpo.


Buen servicio, Baldomero. Esta vez, en lugar de un saludo, es una afirmación.
 

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