Además, alrededor del 50 por ciento de dicha superficie ni tan siquiera ha pasado por secadero, es decir, se ha cosechado con menos del 15 por ciento de humedad. Lo normal, y así ha ocurrido siempre en la serie histórica, es que el maíz con destino a secadero se coseche en noviembre y diciembre y el de menos del 15 por ciento de humedad, a finales de febrero y en marzo.
Las siembras tempranas junto con un exceso de calor y un déficit hídrico han propiciado que se dé esta circunstancia “nunca jamás vista en nuestra provincia”, señalan. Por tanto, de las 54.127 hectáreas sembradas este año apenas quedan por cosechar 16.000. En cuanto a precios, continúa la leve tendencia alcista de anteriores semanas, dado que se está sacando un grano de muy alta calidad con pesos específicos que superan el 75 por ciento e incluso alcanzan el 80.
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