Además, este miércoles han comenzado las primeras catas arqueológicas con el objetivo de buscar la cimentación de los cubos de la muralla que se demolieron a principios del siglo XX para permitir precisamente el paso del tráfico. Se espera que la base romana de la misma sea más superficial que en el tramo de la Era del Moro, donde ha habido que excavar casi tres metros para documentar la cimentación de la muralla.
Las catas estarán listas en un plazo de dos meses y darán paso a la reurbanización de ambas calles, que estará concluida a principios de 2023 y que permitirá completar un eje peatonal que ahora arranca en la plaza de Botines y que se extenderá hasta Ramón y Cajal gracias también a la apertura este verano de la Era del Moro.
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