El Ayuntamiento de León tiene ya sobre la mesa la propuesta de adjudicación de las obras de rehabilitación de la plaza Mayor de la Constitución Española, que van a suponer una inversión total de 1,9 millones de euros.
La Unión Temporal de Empresas formada por Geoxa, Presa Ibáñez y Oly se encargará de ejecutar un proyecto que inicialmente tiene fijado oficialmente su horizonte final el 31 de marzo del año que viene con el objetivo de que la plaza luzca como nueva en Semana Santa.
Sin embargo, el calendario parece están ya muy ajustado, puesto que el plazo de ejecución fijado en los pliegos del concurso se sitúa en nueve meses y aún falta que la Junta de Gobierno Local ratifique la adjudicación, algo que en principio ya no va a ocurrir hasta principios del mes de septiembre.
De esos nueve meses, siete corresponden de manera específica a la ejecución de las obras y es por eso que en el equipo de gobierno municipal confían todavía en poder cumplir el compromiso de reabrir la plaza Mayor justo antes de que las procesiones comiencen a llenar las calles de la ciudad.
En este sentido, la valoración de la oferta presentada por las empresas que finalmente se han hecho con la ejecución del proyecto ya tiene en cuenta los trabajos técnicos que ya se han ido avanzando y que permitirían acortar en cierto modo esos nueve meses fijados como plazo oficial en los pliegos.
Al margen de la duda sobre si se llegará a tiempo a la Semana Santa, es preciso recordar que han pasado poco más de dos décadas desde que se inauguró la última remodelación de la plaza Mayor, que llegaba tras la construcción de un aparcamiento subterráneo cuya estructura precisa ya una nueva impermeabilización y ha provocado importantes desniveles en un pavimento que se encuentra a día de hoy en un estado manifiestamente mejorable.
Y esos son precisamente los tres problemas que pretende resolver la actuación que está impulsando actualmente el Ayuntamiento en aras a la rehabilitación de un espacio emblemático que forma parte del Conjunto Histórico de la Ciudad Antigua de León.
Cono ya se ha indicado anteriormente, el firme de la plaza Mayor ha ido repisando progresivamente en su perímetro –que se asienta sobre terrenos compactados– y presenta grietas y diferencias de altura con respecto al centro, donde se encuentra la estructura del aparcamiento subterráneo.
Garantizar su impermeabilización es precisamente otro de los objetivos de la actuación, puesto que en los últimos años se han detectado filtraciones de agua que han provocado humedades en las dos plantas de un espacio que dispone de capacidad para 255 vehículos.
Y resolver estas dos patologías que presenta actualmente la plaza será posible mediante la renovación integral del pavimento. Los técnicos municipales reconocen ahora el mal comportamiento que tiene la piedra caliza utilizada en la rehabilitación de 2001 en una ciudad con importantes oscilaciones térmicas y en la que las heladas son habituales durante el invierno, lo que provoca además que los abujardados del pavimento se pierdan con celeridad y han hecho que sea mucho más resbaladizo.
Se había apostado entonces por piedra caliza en colores gris y rosa que se distribuyó formando diferentes cuadrículas, dibujo que se mantendrá en el nuevo proyecto. Además, existe una zona de adoquín de granito que sirve para el acceso de vehículos que tienen permitido el acceso puntual a un espacio que ya es peatonal pero que tiene numerosos usos económicos o sociales que requieren el acceso de vehículos.
La memoria técnica establece que el 40% de la superficie de la plaza cuenta con un pavimento irrecuperable debido a la rotura de las piedras. Mientras, el objetivo pasa por reutilizar el resto en otros puntos de la ciudad. En este sentido, también existe un problema de espesores, ya que el pavimento tiene sólo cuatro centímetros y se considera insuficiente pese a tratarse de una zona peatonal. «Hay vehículos que acceden para montar o desmontar los puestos del mercado o los escenarios durante las fiestas, pero es un tráfico similar al del resto del casco histórico, que no por eso deja de tener un uso eminentemente peatonal. Con la renovación de los pavimentos se aumentan los espesores a diez centímetros, como se ha hecho en la calle Carreras, la avenida de Los Cubos y la Era del Moro para evitar que se rompan las losas.
El proyecto actual apostará por un pavimento de granito en dos tonos, gris oscuro y dorado, similares por tanto a los utilizados en su día en la plaza de San Marcos. Se trata de un material que a priori soporta mejor los rigores del invierno y los importantes saltos que experimenta el termómetro en otras épocas como el inicio de la primavera y el otoño.
Cabe señalar que el Ayuntamiento también trabaja en otro proyecto que servirá para la restauración integral del ‘Consistorio Viejo’ y su adaptación interior para compatibilizarlo con usos culturales y turísticos públicos, manteniendo simultáneamente su funcionalidad histórica como mirador gracias a su balcón, un lugar privilegiado en momentos el del encuentro de Procesión de los Pasos.
Pero los técnicos municipales han buscado un plan «redondo» para la denominada oficialmente plaza Mayor de la Constitución Española y por eso han perfilado un plan para revitalizar el mercado que se instala en este punto los miércoles y los sábados con decenas de puestos. Entre las necesidades más acuciantes que se detectan en la memoria, figuran por ejemplo la correcta separación de los residuos y la dotación de aseos públicos.
Finalmente, el documento pone sobre la mesa la rehabilitación de los edificios de viviendas que hay alrededor de la plaza Mayor, algo para lo que recientemente se ha habilitado un partida presupuestaria de 600.000 euros.