Según las conclusiones del Ministerio Público, se negó a identificarse y, «con ánimo de menoscabar el principio de autoridad y la integridad física» del agente, se «abalanzó sobre él» con «la intención de agredirle con el puño cerrado, siendo sujetado y comenzando a forcejear» entre ambos antes de ser reducido, para lo que se precisó la ayuda de otra patrulla policial.
Como resultado, el agente sufrió un esguince leve en el primer dedo de la mano derecha para el que precisó tratamiento médico rehabilitador con ultrasonidos y laserterapia y tardó en curar 58 días, de los que 14 fueron de perjuicio moderado y 45 básico. Por estos hechos la fiscalía le pide un total de 16 meses de cárcel, diez por el delito de atentado y seis por el de lesiones. Además, estima que deberá indemnizar al agente en la cantidad de 2.088 euros.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.