En este sentido, en lo que se refiere a la estructura y la cimentación, los técnicos constataron las existencia de una estructura de hormigón agrietada y con la armadura desprotegida y oxidada en el techo de la planta sótano de ingreso de mercancías. El deterioro de este elemento se debe, según la ITC,a las acciones de las filtraciones de agua y dilataciones del edificio en esa zona y a las ausencias de una correcta estanqueidad y mantenimiento. Para solucionarlo, se deberá restaurar la estructura de hormigón armado mediante la limpieza, el refuerzo y la sustitución de la armadura oxidada y la posterior consolidación y saneado del hormigonado.
Además, en las estructura pétrea del claustro (arcos fajones y de patio) se aprecian existencias de desplome y agrietamiento con separación de alguna de sus piezas debido a los asentamientos y empujes estructurales que ha tenido el edificio en esa zona a lo largo de su historia. Para solventar el problema se deberá colocar testigos y realizar controles en las zonas afectadas en la estructura, según lo prescrito en el informe municipal.
Por último, en este primer capítulo, se ha constatado la presencia de perfiles metálicos con óxido en el bajo cubierta del edificio central, que tendrán que ser tratados.
Falta de ventilación e iluminación
En cuestión de salubridad, ornato público y habitabilidad, el parador tiene deficiencias en los cuartos húmedos del edificio debido a las humedades en paramentos (cocinas, baños, cuartos de mantenimiento) y en la planta de sótano por las deficiencias de las instalaciones de saneamiento de fecales y en las dependencias donde trabaja el personal por la ausencia de una adecuada ventilación e iluminación natural.
Tampoco existe una accesibilidad correcta en las zonas pavimentadas exteriores de los jardines que lindan con el río y en la zona de acceso lateral al edificio desde el parking, dado que hay losas levantadas, sueltas y deterioradas en varios puntos. Paradores tendrá que restaurar las zonas deterioradas para evitar caídas. En este sentido, la ITC atribuye el deterioro de los materiales e instalaciones a las inclemencias meteorológicas, a su antigüedad ya la ausencia de un correcto mantenimiento.
Fontanería, saneamiento y energía
Las instalaciones de abastecimiento de aguas, saneamiento y electricidad también presentan deterioros en cocinas, algunos baños, almacenes, despensas y en las habitaciones que no han restauradas en los últimos años. Por ello, es necesario chequear la instalación eléctrica para dotarla de una correcta seguridad para los usuarios y el personal y restaurar la red de fecales para tener un correcto estado de salubridad. Asimismo se deberá controlar que las pérdidas de agua detectadas en las redes de fontanería y saneamiento de los cuatros húmedos no provoquen deterioro en elementos estructurales. Por su parte, la instalación de gas tiene unos controles específicos que también se deberán realizar.
La ITC atribuye también a la antigüedad y a la falta de mantenimiento las patologías en las instalaciones de fontanería, saneamiento y electricidad y establece la necesidad inmediata de restaurar y sustituir las partes más deterioradas, aunque concluye que es muy recomendable la ejecución de nuevas instalaciones acordes con las normativas sectoriales vigentes.
Cubiertas y azoteas
El informe alerta dela existencia de tejas rotas, sueltas y descolgadas en distintos puntos de los faldones de las cubiertas, limas, canalones y bajantes deteriorados y mal anclados en distintas zonas de las fachadas exteriores.La antigüedad y la falta de un correcto mantenimiento es una vez más la causa de estas deficiencias que se podrán solventar con la limpieza de todas las cubiertas para sustituir, colocar y anclar de forma correcta y segura los elementos deteriorados o sueltos y evitar nuevos desprendimientos.
Fachadas interiores y exteriores
Por último, la fachada a la plaza de San Marcos presenta elementos ornamentales deteriorados y sueltos, mientras que el resto de las fachadas tienen chapados de piedra quebrados y sueltos. El deterioro también es apreciable en las barandillas, toldos y carpinterías exteriores metálicas y en el soldado de las terrazas.
El deterioro, la fisuración y la ausencia de una segura fijación de los elementos dañados en las fachadas exteriores es consecuencia de sus antigüedad, de los efectos de las inclemencias meteorológicas y, una vez más, de la ausencia de un correcto y periódico mantenimiento. Asimismo se han apreciado restauraciones deficientes de los elementos pétreos ornamentales de la fachada a la plaza de San Marcos que han ocasionado deficiencias con el paso del tiempo. No obstante, las obras de la fachada ya están licitadas en 1,7 millones y comenzarán, previsiblemente en el segundo semestre del año.
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