Aunque es difícil evaluar las pérdidas, el daño ha sido “especialmente grave” en el viñedo, que esta campaña va además adelantado. Las heladas de primavera son “muy perjudiciales” y devastan la futura producción porque las yemas ya han iniciado su actividad. No obstante, habrá que medir las pérdidas en las 75.000 hectáreas de viñedo y las 7.600 de frutales, buena parte en la provincia de León.
“El desánimo entre los agricultores es total, con una campaña hundida por la falta de agua y que encima las heladas están rematando. Además, temen las temperaturas de la próxima madrugada, que pueden ser aún más bajas”, mostró Asaja.
La organización agraria insistió en la necesidad de convocar de forma inminente los consejos agrarios provinciales para evaluar de forma pormenorizada la situación en cada una de las comarcas agrarias de Castilla y León, datos “imprescindibles para reclamar a las administraciones medidas de apoyo concretas”.
Precisamente, este viernes se reúne en Madrid el Grupo de Trabajo COPAC-Sequía, convocado por el Ministerio de Agricultura, para analizar la situación actual y los daños que supondrá para el sector agrario y ganadero.
Desde la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) pide a la Junta de Castilla y León y Ministerio de Agricultura y Ganadería que Castilla y León sea declarada zona catastrófica ya que a la intensa sequía ahora se suman las heladas de estas dos últimas noches.
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