Las conversiones de contratos temporales a indefinidos aumentan un 25% en 2015

Este año pasaron a ser fijos más de 3.500 trabajadores de la provincia que habían firmado para desempeñar un empleo por una duración determinada

Rosa Álvarez
07/12/2015
 Actualizado a 01/09/2019
El cambio en el modelo de contrato ha sufrido un cambio sustancial a lo largo del año. | ICAL
El cambio en el modelo de contrato ha sufrido un cambio sustancial a lo largo del año. | ICAL
Más de 3.500 trabajadores de la provincia alcanzaron una mayor estabilidad laboral durante los primeros diez meses de este año, al menos en cuanto al papel se refiere. Sus contratos, firmados inicialmente para una duración determinada, se transformaron en indefinidos en este tiempo. De estas conversiones, 1.965 correspondieron a empleados a jornada completa, 1.512 a jornada parcial y 24 a fijos discontinuos. Además, las cifras de este ejercicio suponen un significativo incremento –del 25,1 por ciento– respecto a las registradas en 2014, cuando fueron 2.799 los trabajadores que vieron cómo pasaban a ser fijos dentro de su empresa.

En referencia a la comparativa con el año pasado, León no destaca entre las provincias de la comunidad en las que más aumentaron estas conversiones de contratos. Si aquí subieron un 25,1 por ciento, en Valladolid, Zamora, Salamanca y Ávila los porcentajes fueron más elevados, lo que deja a la provincia leonesa en el quinto lugar en cuanto al margen de crecimiento entre los dos ejercicios. Es decir, en León la progresión fue notable, pese a que no llegó a superar a la registrada en cuatro de las provincias vecinas.


En segundo puesto


Cambia la perspectiva si se atiende únicamente a la cifra global de contratos que se transformaron a indefinidos desde una situación temporal. Aquí la provincia leonesa se sitúa directamente en la segunda posición, justo después de la capital del Pisuerga, donde fueron 4.614 los trabajadores que mejoraron su condición laboral. Después de León, el número tres de la lista es para Burgos, con 2.869 conversiones, y el cuarto y el quinto para Salamanca (2.056) y Palencia (1.125).

También en Castilla y León la modalidad de contratación varió para un buen número de personas. Fueron 17.880 los empleados que este año tuvieron que dejar de preocuparse por el vencimiento de la prestación de sus labores, de los que la mayoría (11.323) fueron trabajadores a jornada completa. En la comunidad el porcentaje de incremento de estas conversiones respecto a 2014 fue de un 26,1 por ciento, lo que implica que la subida en la provincia se situó sólo un punto por debajo de la media regional, que sale bastante bien parada si se comprueban los resultados del resto de comunidades autónomas del país.

Castilla y León fue la tercera comunidad del país en la que más crecieron las conversiones de contratos Para establecer esta comparativa, en primer lugar hay que apuntar que en España pasaron de temporales a indefinidos 397.108 trabajadores durante los diez primeros meses de este año, un 15 por ciento más que en el pasado ejercicio. Un porcentaje de incremento muy inferior al de Castilla y León, que además en el territorio nacional sólo es superado por Baleares (34,5 por ciento) y La Rioja (33,1 por ciento), colocándose en un destacado tercer lugar. En comunidades como Madrid o Cataluña (líderes en volumen de conversiones) las modificaciones de contratos respecto al año anterior han sido mucho menores. En el primer caso del 11,4 por ciento y en el segundo del 13 por ciento.

Como dato positivo, llama la atención el hecho de que el volumen de trabajadores que abandonaron su situación de temporalidad para convertirse en indefinidos haya crecido y superado al del año pasado en prácticamente todas las comunidades y provincias, sólo a excepción de Cantabria, donde la comparativa fue negativa.
Estos datos se extraen de un análisis publicado recientemente por la empresa Ranstand a partir de la contabilidad del Servicio Público de Empleo (Sepe). En él, la compañía apunta a que los contratos temporales pueden suponer un puente hacia un trabajo fijo y, para reforzar esta conclusión, echan la vista atrás hasta estadísticas de 2009. Del estudio de todas estas cifras se puede apreciar la tendencia seguida en general en el país, donde en los últimos años el número de contratos fijos y estables fue cayendo en la misma medida en que se recrudecía la crisis económica. No obstante, los números que se observan este año llevan a pensar en el inicio de un cambio de comportamiento.

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