Mejor han capeado el temporal las máquinas tragaperras, que mantienen el nivel de tributación Un repaso a los tributos de años anteriores permite comprobar cómo también la suerte se ha visto afectada por la crisis económica. Hay menos dinero para fiarlo a la suerte, y esto ha hecho que la recaudación por este concepto haya caído en la provincia un 32% desde el año 2007, de los 20,3 millones de euros en tasas que se registraron en aquel último ejercicio de bonanza y antesala de la recesión, a los 13,7 del año pasado.
Lo que más se resienten son las tasas de bingo, que pasan de 7,3 millones de euros recaudados en el año 2007 a 1,6 en 2013 Sin embargo, parece que lo que más se resienten son los ingresos derivados de la actividad de las salas de bingo que, a pesar de la ligera mejoría que se notó en el año 2011, de los 7,3 millones recaudados en 2007 se pasó al millón seiscientos mil euros del último ejercicio, lo que supone una reducción del 78%. Algo menos desorbitada, aunque también importante, ha sido la merma de ingresos por las tasas del casino que, en cuestión de seis años, ha caído a la mitad, de 444.000 a los 220.500 de 2013.
Mejor han capeado el temporal las máquinas tragaperras. Se sigue arriesgando una moneda en busca de la combinación ganadora en la pantalla con la misma intensidad que en los tiempos de vacas gordas y la recaudación por este concepto apenas se ha visto dañada.
Con un censo de 3.194 máquinas o aparatos automáticos para la realización de juegos en la provincia de León, se sacaron en 2013, 12,1 millones de euros. Seis años antes, en el 2007, las máquinas censadas eran 3.620 y la recaudación tributaria ascendía a 12,9 millones, la variación ha sido mínima.
Los motivos de la caída
No obstante, no sólo la crisis parece responsable de la importante caída en los tributos sobre el juego, también el crecimiento exponencial del juego ‘on line’ y la Ley Antitabaco, en el caso de bingos, casinos y máquinas tragaperras, son responsables de que cada vez se gaste menos ‘al azar’ y, en consecuencia, se recaude menos.
Además, hay que señalar que la competencia recaudatoria en los productos de Loterías y Apuestas, la Once y las apuestas deportivas e hípicas corresponden al Estado.