A los graves perjuicios económicos y sociales que esta práctica esta provocando en la minería de, sobre todo, las comunidades autónomas de Castilla y León y el Principado de Asturias, ahora se suman los daños en el turismo de la ciudad asturiana.
Las fuertes rachas de viento de más de 20 kilómetros por hora y el deficiente almacenaje parecen haber sido las causas de la espectacular tormenta negra que invadió las playas de El Arbeyal, Poniente y San Lorenzo y gran parte de los espacios públicos de la capital marítima asturiana, según El Comercio.
El carbón de importación provoca daños en las playas mientras en las montañas se ‘mueren’ las cuencas mineras de León y Asturias El rotativo asturiano informaba este lunes de que la alcaldesa Carmen Moriyón expresó el mismo sábado su malestar por este nuevo incidente medioambiental ocurrido en plena época estival y con la ciudad llena de turistas. La regidora aseguró con rotundidad que las responsabilidades por lo sucedido hay que pedírselas a la Autoridad Portuaria, que es la competente en la gestión de los acopios de mineral. «Hay que exigir a las empresas que operan en El Musel que cumplan rigurosamente las condiciones que les marca el Plan de Calidad del Aire para evitar las emisiones de partículas a la atmósfera», remarcó.
El Musel cuenta con una serie de normas medioambientales que debe seguir y que, entre otros, le obligan a anticiparse y poner medios contra las circunstancias meteorológicas adversas como las vividas el sábado, cuando las autoridades había decretado la alarma amarilla por fenómenos costeros.
Cabe recordar que, según datos recientemente publicados, las importaciones de carbón ya cuadruplican a la producción nacional, a pesar de las continuas advertencias de las mineras españolas sobre la escasa calidad del mineral importado. En este sentido, el asturiano es uno de los principales puertos de entrada al país de carbón, lo que favorece situaciones como las vividas el sábado y que desde el propio puerto achacan a una concatenación de hechos.Sin embargo, el Gobierno asturiano en funciones asegura que, en inspecciones realizadas en los días previos a este suceso, detectó incumplimientos de las autorizaciones otorgadas a las empresas responsables – EBHISA y Lissan Coal Company–como actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera y ha anunciado que abrirá expedientes sancionadores a ambas sociedades.
El molesto episodio vivido en la urbe asturiana durante la festividad de Santiago suscitó también las protestas de asociaciones de vecinos y organizaciones ecologistas, que han levantado la voz contra la negligencia que propicio el episodio de contaminación.
Una vez más, el carbón de importación acapara las críticas de gran parte de la sociedad, que ve como el almacenamiento de mineral genera daños en las playas mientras se ‘mueren’ las cuencas mineras asturianas y leonesas.
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