Esto significa que en la provincia de León, de las 86.871 personas que cobran una pensión contributiva por jubilación (según los últimos datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social referidos a 1 de octubre de este año), 60.549 se encuentran en esta situación. Además, esta misma fuente revela que la pensión media en la provincia es de 1.013,44 euros. En todo caso, es una media, pues según el citado informe, el 38% no percibe ni 750 euros al mes de ingresos (algo más de 33.000 leoneses).
Del mismo modo se afirma que casi la mitad no llegan a final de mes, un 45%, con esa cuantía que reciben del Estado por décadas de años cotizados trabajando, casi los mismos que de acuerdo a otros estudios de ambito nacional prestan ayuda económica a sus familiares, cuatro de cada diez.
Cuatro de cada diez jubilados presta ayuda económica a sus familiares con sus ingresosY la situación amenaza con complicarse aún más, pues la hucha de las pensiones empieza a sonar a hueco y, según se calcula, a este ritmo, a finales de 2017 se agotará. Los expertos no son optimistas con las previsiones, pues entienden que cada año el déficit será mayor porque mientras el gasto por pensiones aumentará significativamente por la llegada a la jubilación de la generación más numerosa de la historia de España, los ingresos no aumentarán en la misma medida, al menos mientras siga habiendo salarios bajos y temporalidad en el empleo.
Esta hucha de las pensiones se creó en el año 2000 para hacer frente a las posibles desviaciones entre ingresos y gastos de la Seguridad Social. Desde su origen, la mayor disposición que se ha realizado de este Fondo de Reserva fue en 2014, año en el que el Ejecutivo se gastó 15.300 millones de euros para pagar religiosamente las prestaciones contributivas.
En qué gastan el dinero
El estudio de la Fundación Edad y Vida concluye que los mayores de 65 años de edad destinan las dos terceras partes de su pensión a la vivienda (y los gastos derivados como luz, agua, teléfono...) y sus necesidades básicas (comida, ropa, higiene...), mientras que el resto queda repartido casi a partes iguales entre la salud y el ocio teniendo en cuenta que un 5% lo dedican a ayudar económicamente a sus familiares, lo que supone unos 50 euros al mes.Asimismo, afrma que a medida que aumenta la edad, el gasto en salud y en necesidades básicas crece en detrimento del dinero destinado a la vivienda y al ocio.
Sin duda, el sistema de pensiones constituye un gran reto para la sociedad actual, para los pensionistas de hoy, y para los de mañana.