El objetivo: dar a conocer la montaña leonesa e invitar a todos a descubrirla. ¿Cómo? Dando argumentos, a través de todas sus bondades. Así, hubo expositores agroalimentarios, con los manjares que se elaboran en este territorio, como mieles, mermeladas, quesos, helados, embutidos... Pero también información a través de los expositores de los grupos de acción local o la Diputación de León; los mastines, que tanto atraen a pequeños y mayores, y, este año, como novedad, dos bueyes de la Fundación Cerezales que han llamado la atención de todos los visitantes. Junto a los expositores, música, actividades, juegos infantiles y la Pedalada Solidaria, que a última hora de la tarde de este domingo había recaudado aladedor de 2.000 kilos para el Banco de Alimentos gracias al esfuerzo de todos los que se subieron a las bicis.
Carlos Fernández, uno de los organizadores de la feria, destacaba sobre todo que los expositores hayan repetido la experiencia del año pasado ayudando a consolidar esta cita. «Después de toda la semana trabajando vienen a León a exhibir y compartir sus productos, y eso sólo puede explicarse por el carácter, la generosidad y la solidaridad de la gente de la montaña». Y es que esa es la esencia de esta feria, «trabajar juntos, en colaboración, para dar a conocer la Montaña leonesa». A la vista de este segundo éxito, todo parece apuntar que el próximo año la ciudad de León volverá a poner ‘Rumbo al Norte’ con esta feria.
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