El caso es que –pese a que en las fase de planificación del soterramiento llegó a plantearse un cambio de ubicación y gracias a la insistencia del Ayuntamiento de León– la marquesina volverá a su sitio en todo su esplendor y será más visible para los vecinos y visitantes.
Ello es así en primer lugar porque justo detrás de la antigua estación arrancará el Paseo del Ferrocarril, un vial peatonal que se está ejecutando por encima de las vías soterradas y que enlazará la avenida de Palencia con Doctor Fleming, donde habrá un mirador para poder contemplar los trenes cuando salgan a la superficie.
Además, cabe recordar que hace algo más de un año se derribó el edificio anejo a la antigua estación. En su día fue la estafeta de Correos y se construyó en los años 70, aunque dos décadas después perdió su función original tras la supresión del transporte postal por ferrocarril. Es por eso los más jóvenes la recordarán más bien como pizzería. Su derribo llegó tras una petición cursada por el alcalde de la ciudad, Antonio Silván, y respaldada posteriormente por la Asociación Ferroviaria Cultural ‘Reino de León’. El objetivo fundamental pasaba por poner en valor la fachada sur de la vieja estación –que sigue sin tener un uso definido– y permitir una mejor visión de su marquesina.
Esta estructura data concretamente del año 1863 –aunque su longitud fue ampliada de 60 a 90 metros en la década de los 80– y originalmente cubría los andenes de la línea ferroviaria en la estación de la capital leonesa. Es preciso señalar finalmente que ambos elementos cuentan con protección en el Inventario del Patrimonio Histórico Industrial de la provincia de León, elaborado por la Junta en el año 2009.
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