El macro-botellón universitario que congregó a numeroso público, como es habitual en una de las celebraciones más concurridas del calendario festivo de la ULE, sembró de bolsas, botellas, latas y otro tipo de restos el campus. No faltaron ni carros de hipermercado ni cristales rotos en una fiesta que puso fin a las actividades desarrolladas desde el lunes con motivo de la festividad del patrón de la Escuela de Ingenierías Industrial e Informática.
Operarios de las brigadas de limpieza y jardines del Ayuntamiento de León se afanaron desde primera hora de la mañana para retirar la basura en unas labores que cada año le cuestan al consistorio miles de euros.
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