Esta situación, a juicio de Apifoncal y en línea con la postura de la Confederación Nacional de Asociaciones de Instaladores y Fluidos (Conaif), señalan en un comunicado, provocaría un “lastre” para la actividad del sector, así como el despido de cientos de trabajadores por parte de las empresas instaladoras al no poder continuar con el modelo de negocio actual.
Apifoncal considera que esta medida no solo producirá daños económicos a las empresas instaladoras sino también, de forma indirecta, al resto de compañías y servicios asociados a la actividad de distribución de gas. Por ello, la patronal pide que se paralice esta decisión cuanto antes para evitar “hundir” al sector.
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