La crisis láctea oprime a la ganadería en un año con caída de precios, impuesto al azúcar y más topillos

La ingobernabilidad afecta negativamente al sector en un momento en que ya se habla de revisión intermedia de la PAC y que continúan los ataques de lobos

Ical
25/12/2016
 Actualizado a 12/09/2019
Ganaderos de vacuno de leche durante una de las protestas. | DANIEL MARTÍN
Ganaderos de vacuno de leche durante una de las protestas. | DANIEL MARTÍN
No ha sido un buen año el 2016 para el campo de Castilla y León. Peor para la ganadería que para la agricultura, pero en la mayor parte de las ocasiones por factores externos a los propios productores. Por un lado, la crisis láctea que oprime como nunca a las explotaciones de ovino y vacuno de la Comunidad, más a los primeros, con precios de hace tres décadas que ha llevado a muchos a abandonar la actividad. De hecho, han desaparecido este año 430 profesionales ATP, casi 9.000 en diez años.

A ello se suma la situación de firmas lácteas como Lactalis, en Valladolid, y Ornua, en Ávila, que ha repercutido también en el ganadero, y un millar de ataques de lobos en algunas comarcas que han minado el número de animales -2.000 reses muertas-, principalmente al sur del Duero, donde el sector, con apoyo de la Junta, apuesta por solicitar a Europa el cambio de régimen de protección para que la especie pase de ser protegida a gestionable. Lamentablemente, otro problema se ha sumado en las semanas cercanas a la Navidad, con varios robos de lechazos en explotaciones de ovino.

En el subsector agrario este año los profesionales han visto como se mantenían los bajos precios e, incluso, en algunos productos, por debajo de costes de producción, lo que se estima, según organizaciones agrarias, en una pérdida que ronda los 850 millones de euros en la Comunidad. Los remolacheros se encuentran amenazados por el impuesto al azúcar anunciado por el Gobierno y en ciertas comarcas luchan con quemas controladas frente al regreso de los topillos, lejos no obstante de la plaga de 2007.

La ingobernabilidad de casi un año con un ejecutivo en funciones en Moncloa -donde ha renovado su cargo de ministra la vallisoletana Isabel García Tejerina- afectó negativamente al sector, donde se ha echado en falta legislación, en un momento en que ya se habla de revisión intermedia de la PAC cuando sólo hace dos años que se aprobó el documento. De hecho, es muy probable que entre 2017 y 2018 se vislumbren ya las modificaciones.

El año empezó con episodios de avenidas de los ríos en enero y febrero y que prosiguieron en abril, situaciones que afectaron a la agricultura en determinadas zonas al imposibilitar la entrada en las parcelas hasta bien entrada la primavera y obligó a dejar en barbecho numerosas propiedades. Eso se mezcló, paradójicamente, con una ligera sequía en otros rincones de la Comunidad.

Impuesto ‘dulce’ al azúcar


2016 termina con el rechazo en bloque de Castilla y León al llamado impuesto ‘dulce’ propuesto por el Gobierno para gravar a las bebidas con alto contenido azucarado. Los remolacheros, la industria y la Junta han visto un ataque directo a una Comunidad que produce el 85 por ciento del azúcar que se moltura en España, con 3.600 agricultores y la generación de 1.300 empleos entre Azucarera y Acor.

Por ello, COAG -donde Aurelio Pérez renovó su cargo de coordinador-, UPA, Asaja, Urcayl, Cecale y las dos industrias suscribieron un manifiesto, de la mano de la Consejería de Agricultura y Ganadería, contra este impuesto a un producto que prepara el fin de las cuotas a partir de octubre de 2017. En otros casos, como la leche de vaca, ha supuesto la desaparición de muchos ganaderos. No obstante, si la medida viera la luz, la Comunidad exige que la recaudación lograda revierta en el sector remolachero-azucarero para compensar las pérdidas.

No es el único sobresalto vivido por la remolacha en 2016, aunque en este caso en el lado positivo, pues el TSJ dio la razón a la reclamación de los agricultores contra el Gobierno regional, que tendrá que pagar a 5.315 remolacheros de Castilla y León los tres euros por tonelada de la campaña 2011-2012, que se comprometió a abonar a los productores y no lo hizo.

Buenas campañas


2016 fue un año positivo en cosecha de algunos de los productos que más valor añadido dejan en los bolsillos de los agricultores y ganaderos. Así, la recogida de cereal en Castilla y León fue una de las tres mejores de la década, con 7,6 millones de toneladas, un 37 por ciento más que en 2015.

También lo fue de la legumbres, justo el año elegido por Naciones Unidas para fomentar su consumo, así como la recogida de uva, calificada de récord por muchos estratos del sector. La meteorología se alineó y las denominaciones de origen obtuvieron casi 300 millones de kilos, un 30 por ciento más que la pasada campaña.

Precisamente, este ejercicio se produjeron cambios en las presidencias de los consejos reguladores de las DO Rueda y Toro, que respectivamente ahora ocupan Carmen San Martín, la primera mujer en hacerlo, y Felipe Nalda. La DO Tierra de León pasa a ser DO ‘León’ para mejorar su conocimiento, expansión y señalización. Otra marca de garantía de peso que celebró un importante cumpleaños fue la DOP Guijuelo, que alcanzó las tres décadas y lo conmemoró por todo lo alto con una gala en Madrid.

Inversiones


2016 fue el año elegido para presentar el Mapa de Infraestructuras Agrarias por parte de la Junta, que contará con una inversión superior a los 610 millones de euros hasta 2020, con el objetivo de mejorar la rentabilidad, competitividad y productividad de unas 19.000 explotaciones, lo que ayudará a mejorar las condiciones de vida en el campo y, por lo tanto, a impulsar el crecimiento demográfico, según defiende el Ejecutivo regional.

Se trata de un mapa “vivo” que prevé la concentración parcelaria de 160.000 hectáreas y la modernización y desarrollo de nuevos regadíos de otras 60.000.

Dentro del panel de inversiones, en este caso privadas, destaca el proyecto de construcción de la vaquería más grande de Europa en Noviercas (Soria), promovida por la Cooperativa Valle de Odieta, que prevé invertir 93 millones y crear 250 empleos. También, en las últimas semanas el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha anunciado que una empresa del sector agroalimentario se instalará en la ciudad y generará un número de puestos de trabajo similar al que se han perdido con los últimos cierres empresariales, entre ellos Lactalis o el posible de Sada, matadero de aves.

En materia normativa, los profesionales echaron en falta durante este año que el Gobierno regional no haya desarrollado y aplicado la Ley Agraria para velar por el mantenimiento de un precio que cubra al menos los costes de producción como garantía de equilibrio de las partes contratantes, en las relaciones comerciales propias de la cadena alimentaria, evitando la posición dominante del distribuidor y comprador. Tampoco se ha creado aún el observatorio regional de la cadena.
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