El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en León, Eduardo Diego, presidió este miércoles una reunión entre administraciones de la provincia para coordinar el dispositivo de prevención y actuación integral diseñado ante cualquier contingencia derivada de fenómenos meteorológicos invernales, en particular las nevadas, con el fin de garantizar la seguridad de los ciudadanos.
En un primer encuentro estuvieron presentes la secretaria territorial de la Junta, Ana María López, y varios jefes de los servicios territoriales de la Junta de Castilla y León implicados. En una segunda reunión, se citaron el vicepresidente de la Diputación de León, Roberto Aller, el diputado de Protección Civil y Sepeis, Luis Alberto Arias, la coordinadora de Cruz Roja, Marta Cuesta, y representantes de la Subdelegación del Gobierno y los ayuntamientos de León y San Andrés del Rabanedo.
Todos los participantes resaltaron el trabajo de planificación y coordinación del operativo realizado en León, donde intervienen todas las administraciones públicas y expusieron los medios materiales y humanos con los que cuenta su departamento y que pondrán a disposición del ciudadano en caso de ser necesario.
El servicio territorial de Movilidad cuenta para la campaña de riesgos invernales, que se desarrolla entre el 1 de noviembre y el 20 de abril, con 71 efectivos, 28 vehículos -24 de los cuales son quitanieves y 4 fresadoras-, 20 almacenes de fundentes cuyo almacenamiento provincial asciende a 1.900 toneladas de sal y 45 de cloruro y 24 estaciones meteorológicas.
Por su parte, Medio Ambiente pone a disposición, además del Centro Provincial de Mando, 16 auto-bombas y alrededor de 150 agentes medioambientales y celadores de medio ambiente, con sus vehículos todo terreno. Por su parte, la Agencia de Protección Civil dispone de un helicóptero de rescate, la Unidad de Apoyo Logístico en Emergencias y dos efectivos en León con vehículo todoterreno.
Como novedad, la Consejería instalará dos paneles informativos inteligentes en Piedrafita y Foncebadón. La inversión en Castilla y León asciende a 346.000 euros, cofinanciada con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los dispositivos ofrecerán información actualizada en tiempo real sobre el estado de la vía y podrán gestionarse a distancia desde los centros provinciales. Además, incorporan radar y sensores meteorológicos que ajustan la señalización de forma automática según las condiciones de la calzada.
Protocolo de actuación
La Delegación Territorial de la Junta recordó la existencia de un protocolo de actuación perfectamente definido, tanto a nivel provincial como autonómico, para las fases de prealerta y alerta, o de activación del Plan de Protección Civil de Castilla y León, en sus distintos niveles garantizando la coordinación y colaboración en todos los ámbitos que pueden verse afectados, desde la atención sanitaria, al suministro de las empresas proveedoras de servicios básicos o la vialidad de las carreteras, y en la coordinación de todos los servicios de emergencias de las distintas administraciones de acuerdo a los planes de Protección Civil, dirigidos por la Junta de Castilla y León.
En concreto, Eduardo Diego señaló que los objetivos del Plancal son permitir el acceso a hospitales y centros de salud y a colegios y guarderías, permitir el acceso a personas que puedan requerir una asistencia inmediata, rescatar a personas aisladas en situación de peligro, facilitándoles alimentos y productos básicos, solucionar situaciones de grave riesgo para la población en instalaciones singulares, regular las situaciones de posible aglomeración de vehículos en tránsito, restablecer el acceso a poblaciones aisladas y servicios esenciales y restablecer los servicios de transporte escolar, transporte público.
El dispositivo cuenta también con la colaboración de las empresas de suministros y prestación de servicios básicos, como luz, agua, gas y combustible, telefonía, autopistas o transportes bajo la coordinación del Centro de Emergencias de Castilla y León 1-1-2.