Los inspectores de sanidad podrían haber detectado humedad en supuestas colmenillas deshidratadasEsta empresa asentada en la provincia de León ofrece a través de su página web la especie de hongos en la que está puesto el foco de la investigación al formar parte del menú que degustaron los afectados. Se trata de la colmenilla, que pertenece al género Morchella y es propia de la primavera, una especie que se puede comer siempre y cuando se cocine a altas temperaturas previamente o bien deshidratada. En este último caso, es necesario rehidratarlas antes de cocinar cambiando el agua varias veces, debiendo ser este líquido descartado para la ingesta por su toxicidad. Aún el juzgado está a la espera de los resultados del análisis de las muestras remitidas al Instituto Nacional de Toxicología y de la información que haya arrojado la autopsia de la mujer fallecida. Pero en el proceso de recopilación de información en el marco de la investigación, los inspectores de sanidad podrían haber detectado humedad en colmenillas supuestamente deshidratadas, lo cual podría apuntar a éste como el origen de la intoxicación.
Actualmente el local se encuentra cerrado al público y continúan recogiendo en él pruebas para esclarecer el origen de la posible intoxicación alimentaria que afectó mortalmente a una leonesa el pasado sábado. Hasta no acabar con la recopilación de toda la información requerida por el juzgado valenciano que lleva el caso, la Conselleria de Sanidad llama a la «prudencia». Cabe destacar que el resto de personas que presentaron síntomas de intoxicación tales como vómitos tras comer en el restaurante Riff han presentado una evolución clínica favorable.
Las colmenillas
La seta en la que está puesto el objetivo de la investigación recibe el nombre de colmenilla y se trata de un hongo comestible de preciado valor en la alta cocina. Pero no es fácil de cocinar. Esto se debe a que no se pueden consumir en crudo por su toxicidad (contienen hemolisinas termolábiles, proteínas que rompen las membranas celulares de eritrocitos, leucocitos y plaquetas, y que se alteran o descomponen por acción del calor). Según los expertos hay que combinar el secado y la cocción, así que si son frescas, primero deben secarse, después rehidratarse (desechando el agua) y a continuación cocinarse unos 30 minutos a una temperatura entre 70 y 90º C. Aunque sí se han conocido casos en el mundo de intoxicación por ingerir colmenillas, ninguno había resultado mortal por lo que las pruebas forenses serán claves para determinar si hay otras razones médicas asociadas a la ingesta de colmenillas que han complicado el cuadro clínico habitual.Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
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