La Universidad de León (ULE) e Incosa mantienen su colaboración como Unión Temporal de Empresas (UTE) para hacer frente a la contaminación acústica. De esta manera, según han informado desde la institución académica y la empresa en una rueda de prensa celebrada este martes en El Albéitar, han sido beneficiarias de dos lotes de Aena para el estudio y aislamiento de las zonas aledañas a los aeropuertos de la zona del Levante y Baleares.
Estos contratos que se adjudican a la UTE se suscriben por cinco años y llevan los trabajos del Laboratorio de Acústica Aplicada de la ULE y de la empresa del Parque Tecnológico de León a algunos de los aeropuertos con mayor tráfico del país, como los de Barcelona, Palma de Mallorca o Valencia. El montante, según ha detallado la rectora, Nuria González, asciende a 2,8 millones de euros.
La rectora también ha puesto de relieve la experiencia del Laboratorio de Acústica en reducir el impacto del ruido en la vida de las personas, citando como ejemplo el mapa estratégico de la ciudad de León que llevan realizando “desde hace décadas”. Por su parte, como ha destacado su director de operaciones, Delfín García, Incosa suma el “conocimiento como cliente” de Aena y una “experiencia sólida de trabajo” en el ámbito de la acústica.
El objetivo de la UTE pasa, por tanto, por mejorar las condiciones acústicas de las inmediaciones de los aeropuertos para que el tráfico aéreo afecte lo menos posible a los vecinos, las viviendas y actividades “docentes, culturales o sanitarias”. La ULE e Incosa realizarán actuaciones técnicas para medir los niveles de ruido que provoca el vuelo de los aviones, recogiendo gran cantidad de datos y realizando ensayos acústicos con aparatos de gran precisión.
De este modo, se analizan los aislamientos acústicos de las edificaciones y los técnicos de la UTE, como ha explicado el director del Laboratorio de Acústica Aplicada de la ULE, Jesús Cepeda, realizan un estudio detallado de cada caso que incluye las medidas necesarias para corregir los niveles de ruido si estos son elevados. Este departamento de la institución académica leonesa lleva 15 años acreditado a nivel nacional, tal y como solicita Aena para adjudicar estos lotes.
El proyecto para el próximo lustro saldrá adelante con 16 técnicos, ocho de la ULE y otros tantos de Incosa. “Aportamos experiencia técnica, capacidad de análisis y rigor científico para mejorar la calidad de vida de las personas”, ha apuntado Jesús Cepeda.
Esta mejora de la calidad de vida de las personas que viven cerca de los aeropuertos se centra en “contribuir al confort acústico y al descanso” de la población y, por ello, según ha detallado Ricardo Tascón como responsable de Incosa para este tipo de trabajos, “dos o tres técnicos” realizan mediciones en salones y dormitorios. Su informe concluye si se cumple con los niveles de ruido o, lo que suele ser más frecuente, estos deben de mejorar.
Según explica este experto de Incosa, la actuación más habitual suele ser el cambio de ventanas. En cualquier caso, es ya Aena la que, una vez recibido el informe de los técnicos de esta UTE leonesa, con otros contratos “en paralelo” acomete estas medidas. Cuando estos se completan, la ULE e Incosa vuelven a verificar la validez del trabajo realizado.
En el anterior contrato de cinco años, se analizaron 5.000 viviendas, en su gran mayoría de comunidades de propietarios. Un trabajo ingente para el que la ULE e Incosa llevan cooperando desde el año 2017 y que seguirá dando frutos para que, gracias a la innovación leonesa, el cielo sobre el Mediterráneo sea casi tan apacible como el mar para las personas que habitan en esta zona de España.