De hecho, ya existe una recogida de firmas en la plataforma Change.org, donde se especifica que "los vecinos no quieren una central de biomasa cerca de sus casas". También se resalta que "los responsables deben consensuar con la ciudadanía antes de imponer este tipo de infraestructuras" y se insta a buscar "un nuevo emplazamiento".
Ayer por la tarde eran cerca de 250 las personas que ya habían votado en contra de esta iniciativa impulsada por la Junta de Castilla, a la que va dirigida la petición, además de también a los ayuntamientos de León y Villaquilambre, el alcalde de León, Antonio Silván, y a la Junta Vecinal de Navatejera (aunque en la solicitud aparece como "Ayuntamiento de Navatejera"). Mientras, poco se sabe de un proyecto que ha sido dado a conocer en la prensa sin que se haya informado de forma oficial por parte de ningún organismo oficial, ni desde la Junta de Castilla y León ni desde el Ayuntamiento de Villaquilambre.
Es eso precisamente lo que reclaman los partidos de la oposición en el municipio afectado, puesto que tanto PSOE como Ahora Villaquilambre e IU solicitan en un primer momento recabar todo lo que hay oficial sobre el proyecto para luego saber si realmente es beneficioso o no para los vecinos y, sobre todo, si entraña algún tipo de riesgo para la salud de los ciudadanos que viven en la zona en la que se está estudiando la instalación de esta central, que sería junto a los Forjados Rubiera y el Seminario Menor, en la calle Altos del Duero de Navatejera, por lo que estaría muy cerca del Complejo Asistencial Universitario.
Por otra parte, el portavoz del PSOE del Ayuntamiento de León, José Antonio Diez, apuntaba que la capital sufrirá "todos los perjuicios de esta ubicación y no obtenga, a cambio, ninguna contraprestación", a la vez que se advierte de la "oscura gestión" que se está haciendo de este proyecto.
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