El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), el organismo estatal destinado a prevenir y luchar contra la delincuencia en el entorno digital, ha visto cómo recientemente se han revelado datos privados de algunos de sus empleados actuales y extrabajadores, incluyendo cargos directivos. Así lo avanzaron este miércoles desde ‘RedesZone’, un portal de referencia sobre aspectos técnicos de la tecnología.
De esta manera, el ciberataque permitió que se compartieran en algunos portales en los que se manejan los ciberdelincuentes distintos teléfonos, correos electrónicos, contraseñas, direcciones y otros datos de carácter personal de parte de la plantilla del organismo emplazado en la ciudad de León. Este tipo de incidentes de ciberseguridad se conocen como ‘doxeo’, en los que se sale a la luz información privada de las personas, en este caso vinculadas al Incibe, que son víctimas del ‘hackeo’.
Desde el Incibe emitieron un comunicado este miércoles para confirmar que tienen «conocimiento de publicaciones en plataformas de ‘doxing’ que exponen datos personales atribuidos a antiguos y actuales empleados. Eso sí, el organismo estatal niega que el ciberataque se realizase de manera directa contra la entidad. «Un aspecto clave para interpretar correctamente estos casos es que la aparición de datos de una persona vinculada a una entidad concreta no demuestra, por sí sola, que haya existido una brecha en los sistemas de esa entidad», justifican desde su sede en el barrio de La Lastra.
Según detallan los expertos del Incibe, estas publicaciones de ‘doxeo’ suelen basarse en agregación de datos procedentes de antiguas publicaciones, nombres de usuario o contraseñas en internet que periódicamente circulan, pero que «no corresponden necesariamente a datos reales». Los fines del ‘doxing’, tal y como explicaron en su comunicado de ayer, son la «intimidación, acoso o extorsión» por esos datos personales que se habrían recopilado.
Desde el Incibe consideran que ante la publicación de datos personales en plataformas de ‘doxing’ es «importante actuar con rapidez y criterio». En este caso, parte de la plantilla del organismo ubicado en León se ha visto afectada por una situación que ellos mismos son especialistas en combatir y que deja claro que conviene estar siempre vigilantes ante los riesgos que implica la digitalización.