La línea 017 del servicio ‘Tu ayuda en ciberseguridad’ del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) prestó ayuda a la madre de un menor de edad al que intentaron estafar tras haber publicado durante su viaje de fin de curso un vídeo de la Torre Eiffel de París en su perfil de la red social Instagram.
La mujer contactó con el teléfono confidencial y gratuito y explicó que el menor había grabado un vídeo de la Torre Eiffel iluminada que subió a Instagram y días después recibió un correo electrónico supuestamente del Ayuntamiento de París, escrito en español, exigiendo que el contenido fuera eliminado de inmediato, aludiendo a que no tenía autorización y era motivo de sanción. El joven, asustado, eliminó el vídeo de inmediato, pero al poco tiempo llegó otro correo afirmando que sería denunciado y le llegaría una multa.
La usuaria relató que su hijo le había llamado y juntos habían comprobado los detalles que los llevaron a determinar que se trataba de un fraude, como que no tenía enlaces a páginas gubernamentales, no había firma oficial y la dirección del remitente era sospechosa.
Ante esta situación, la madre del menor decidió ponerse en contacto con el 017 de Incibe para saber cómo actuar. Desde el servicio ‘Tu Ayuda en Ciberseguridad’, felicitaron tanto a la mujer como a su hijo por haber tenido la confianza de contarle a su madre la situación que estaba viviendo y por haber realizado juntos las comprobaciones oportunas sobre los correos que estaba recibiendo el menor.
Los profesionales de Incibe también le recomendaron que, en caso de duda de la veracidad del correo, verifiquen su autenticidad a través de los canales oficiales de la supuesta entidad emisora, contactar con el responsable que acompaña al menor en el viaje de fin de curso para informarle sobre la situación por si pudiera estar sucediéndole a otros compañeros y eliminar los correos y marcarlos como ‘spam’.
Por otra parte, de manera preventiva, le dieron algunos consejos generales para reducir los riesgos asociados al fraude digital, como no responder a correos sospechosos, ya que la interacción puede confirmar la actividad del destinatario y aumentar el riesgo de futuras amenazas o no acceder a enlaces ni descargar archivos adjuntos, puesto que podrían contener malware o redirigir a sitios fraudulentos.
Asimismo, le aconsejaron analizar posibles errores ortográficos o gramaticales en el contenido del correo, ya que suele ser indicio de que no proviene de una fuente oficial, sospechar de mensajes que generan situación de urgencia o presión, especialmente si amenazan con multas, cierre de cuentas o problemas de seguridad si no se realiza una acción inmediata, y desconfiar de cualquier llamada que se pueda recibir inmediatamente después del correo fraudulento, especialmente si está relacionada con el mensaje recibido.