La sesión de la Lonja Agropecuaria de León celebrada este miércoles, 6 de mayo, en Santa María del Páramo se ha cerrado con repetición generalizada en las cotizaciones de los cereales. La única excepción ha sido el maíz, que ha pasado de 213 a 214 euros por tonelada, en una subida limitada pero significativa dentro del clima de incertidumbre que rodea a las próximas siembras.
El mercado sigue pendiente de la superficie que finalmente se destinará al cultivo de maíz, especialmente en Estados Unidos. El encarecimiento de los fertilizantes, un insumo clave para este cultivo, puede llevar a algunos agricultores a optar por alternativas que requieran una menor inversión inicial. Hasta que se conozcan datos definitivos, los rumores sobre una mayor o menor superficie sembrada seguirán introduciendo volatilidad en los precios.
En los cereales de invierno, las lluvias registradas en España y en buena parte de Europa han contribuido a calmar los mercados. La situación hídrica preocupaba en amplias zonas productoras, donde se acumulaba déficit de agua. Superado parcialmente ese temor, la atención se centra ahora en los stocks de la campaña actual, que podrían coincidir con la entrada de la nueva cosecha.
Por otra parte, la patata ha dejado de cotizar hasta la próxima campaña. La Lonja explica esta decisión por la ausencia de género en manos de los agricultores, en un momento en el que determinadas variedades han registrado incrementos significativos de precio debido a la escasa oferta y a una demanda elevada.