Las investigaciones comenzaron cuando el Grupo de Investigación y Análisis del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Burgos, mientras realizaba un chequeo preventivo y rutinario en redes sociales, detectó el vídeo en una red social.
En la grabación se mostraban unas imágenes desde dentro de un vehículo, en las que se alcanzaban los 272 kilómetros. Gestiones posteriores determinaron que las imágenes fueron grabadas el pasado 2 de noviembre, a las 10.10 horas, en un tramo de la autovía A-231, sentido de circulación a León, entre los kilómetros 124 y 123.También su pudo localizar la cuenta de Instagram desde la que habían sido colgadas las imágenes e identificar al conductor.
El velocímetro digital del vehículo, un todo camino deportivo que arroja una potencia de 500 caballos, marcó durante ese intervalo 272 kilómetros por hora, superando en más de 150 la velocidad genérica establecida para esta vía que, al tratarse de una autovía, es de 120.
A la venta
El vehículo, que se encontraba a la venta, ha sido localizado e intervenido. Además se observó que los kilómetros que marcaba no correspondían con los que figuraban en la grabación. Su cuentakilómetros había sido manipulado, hecho comprobado por un técnico, supuestamente con la intención de ocultar el hecho y dificultar su esclarecimiento.
Este tipo de conducciones, negligentes y temerarias y con manifiesto exceso de velocidad, no solo ponen en peligro nuestra integridad física, sino la propia vida del conductor y la del resto de usuarios de la vía.