El Índice de Precios de Consumo (IPC) registra en la provincia de León un incremento acumulado del 2,6% en los seis primeros meses del año, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este dato se sitúa tres décimas por encima de los referidos tanto a Castilla y León como al conjunto de España, donde la inflación entre los meses de enero y junio se situó en un 2,3%. Cabe destacar que nos estamos refiriendo a un periodo marcado indudablemente por los efectos económicos que ha tenido la guerra de Irán.
La evolución de los precios refleja un comportamiento desigual entre los distintos grupos de consumo, con fuertes incrementos en partidas relacionadas con la energía, el transporte, el turismo y algunos servicios, mientras que el vestido, el calzado y determinados productos de ocio y consumo cotidiano han experimentado descensos significativos.
El principal factor alcista en lo que va de año corresponde a los servicios de alojamiento, cuyos precios se han incrementado un 17%, muy por encima de la media de la provincia. Este comportamiento responde fundamentalmente al dinamismo de la actividad turística y al aumento de la demanda durante los primeros meses del año.
También destaca el fuerte encarecimiento de la electricidad, el gas y otros combustibles, que acumulan una subida del 7,7% y se convierten en uno de los grupos que más presión ejercen sobre el índice general. A ello se suma el incremento del 6,2% en los seguros y del 6% en la utilización de vehículos personales, es decir, los carburantes, lo que evidencia un aumento de los costes asociados tanto a la movilidad de las familias leonesas y también al funcionamiento de sus viviendas.
En este sentido, también experimentan una evolución al alza el grupo formado por el suministro de agua y otros servicios relacionados con la vivienda, que aumenta un 4,8%, mientras que el alquiler registra una subida más moderada (1,6%). Mientras, el apartado de mantenimiento, reparación y seguridad de la vivienda apenas varía, puesto que se observa un incremento del 0,2%.
En el apartado de ocio, las actividades culturales aumentan un 4,5% y los servicios para fines recreativos un 3,9%. Asimismo, los servicios de comidas y bebidas acumulan una subida del 3,3%, reflejando el incremento de costes en el sector de la hostelería. Algo más, concretamente un 4,4%, sube el grupo formado por otros efectos personales, que incluye joyería, artículos para bebé y servicios funerarios.
Los muebles, accesorios y alfombras se encarecen un 2,8%, mientras que la protección social aumenta un 2,6%. También presentan incrementos moderados los equipos de información y comunicaciones (2,1%), los alimentos (1,9%), los bienes y servicios para el mantenimiento corriente del hogar (1,9%) y los servicios de información y comunicaciones (1,9%). Por debajo de estos niveles se sitúan los otros servicios (1,8%), los artículos textiles para el hogar y el alquiler de vivienda (ambos con un 1,6%), así como la adquisición de vehículos y el cuidado personal, que aumentan un 1,3%. El tabaco sube un 1,2%, mientras que los servicios de cuidados ambulatorios y los productos de jardinería y mascotas lo hacen un 1%. Los medicamentos y productos sanitarios, los servicios hospitalarios y los servicios de transporte de pasajeros presentan incrementos del 0,9%, y los periódicos, libros y artículos de papelería aumentan un 0,6%. Por su parte, los servicios financieros apenas registran una variación del 0,3%.
En el lado contrario de la balanza se sitúan varios grupos que han reducido sus precios desde comienzos de año. La mayor caída corresponde a otros artículos para fines recreativos, con un descenso del 5,8%, seguida de las bebidas no alcohólicas, que bajan un 4,8%, y del calzado, con una reducción del 4,6%. El vestido disminuye un 3,4%, mientras que las herramientas y equipos para el hogar y el jardín retroceden un 2,5%.
También se abaratan los utensilios para el hogar (cristalería, vajilla y otros enseres), con un descenso del 1,3%, y los aparatos domésticos, cuyos precios bajan un 1,2%. Los paquetes turísticos experimentan igualmente una ligera reducción, del 0,7%, siendo uno de los pocos servicios que presentan una evolución negativa durante el primer semestre del presente año.
Por otra parte, la educación permanece completamente estable en todos sus niveles –Infantil y Primaria, Secundaria, Educación Superior y Educación no reglada– sin registrar variaciones en los precios desde el inicio del año.
En conjunto, los datos muestran que la inflación en León continúa sustentándose principalmente en los servicios y en los costes energéticos, mientras que los bienes de consumo más vinculados al equipamiento personal y del hogar presentan una evolución mucho más contenida e incluso descendente. La subida acumulada del 2,6% sitúa el comportamiento de los precios en una senda de crecimiento moderado, aunque superior a la media y con importantes diferencias entre los distintos componentes del consumo y con una presión especialmente intensa sobre aquellos gastos de carácter más estructural para las familias.
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