La organización Hospitaleros Voluntarios, surgida hace 35 años por impulso de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, ha sido galardonada con el Premio Hermann Künig a la Hospitalidad, distinción creada para poner en valor tanto a las personas como a las instituciones que destacan en el ejercicio de la atención altruista al peregrinaje.
Este es el primer año en que se concede el Premio a la Hospitalidad, galardón que lleva el nombre de Hermann Künig, en razón a que este monje alemán, autor de la primera guía para el peregrino, escrita en el siglo XV, concibió su obra como una herramienta esencial para orientar los pasos del peregrino, al que denominó altruistamente como “hermano”, con el objeto de que este pudiese avanzar por el Camino gozando de seguridad y hospitalidad.
El Premio ha sido instituido por la Asociación de Amigos del Camino de Künig, entidad en cuyos estatutos establece entre sus fines esenciales la promoción y difusión del Camino de Santiago y del peregrinaje, así como la defensa y promoción de los valores humanos en la peregrinación.

El jurado ha estado integrado por destacadas personalidades del mundo de la Cultura y la Peregrinación. Como presidente del mismo figura el filósofo Rogelio Blanco. Como vocales, Ana Isabel Barreda, Xoxé María García Palmeiro, José de Cora Paradela, Luis Gutiérrez Perrino, Teresa María Moreno Sanes, Manuel Alejandro González Flores, Tomás Álvarez y Apolinar Fernández Franco.
El Premio se entregará el próximo mes de octubre en un acto que tendrá como marco la Real Abadía de San Isidoro de León.
Voluntarios al servicio del peregrino
Entre las candidaturas presentadas se destacó la labor de Hospitaleros Voluntarios, organización que viene trabajando desde 1990 por los diversos Caminos de peregrinación, siempre con la premisa de la voluntariedad y la solidaridad con los peregrinos.
Se trata de un colectivo muy numeroso en el que han participado desde su origen más de 10.000 personas procedentes de todos los continentes –más de 700 en el año 2024– practicando de forma altruista y gratuita la hospitalidad tradicional jacobea en decenas de albergues a donativo.
Los participantes reciben formación como hospitaleros antes de acceder al trabajo de atención directa a los peregrinos en los albergues, durante las 24 horas del día, de lunes a domingo.
La mayoría de los hospitaleros voluntarios son peregrinos sensibilizados por la labor altruista que han visto en su marcha y que luego deciden dedicar parte de sus vacaciones para atender a los viajeros que caminan a Compostela. Intervienen en turnos quincenales, formando equipos en albergues grandes o trabajando solos en rutas menos transitadas. Siempre practicando la Hospitalidad Tradicional Jacobea.

Hospitaleros Voluntarios en 2025
En este año 2025 están trabajando en albergues de Santa Cilia, Arrés, Zabaldika, Pamplona, Estella, Viana, Logroño, Grañón, Bercianos del Real Camino, El Burgo Ranero, Calzadilla de los Hermanillos, Calzada de Coto, La Virgen del Camino, Villadangos del Páramo, Ponferrada, Cacabelos, Castilblanco de los Arroyos, Alcuéscar, Puerto Béjar, Salamanca, Zamora, Puente Duero, Medina de Rioseco, Alfaro y Alcanadre. Algunos están abiertos todo el año, otros por temporadas.
Al frente del colectivo se halla el Coordinador de Hospitaleros Voluntarios, que forma parte de la Junta de la Federación de Asociaciones del Camino de Santiago. Desde su inicio se han sucedido cuatro coordinadores: José Ignacio Díaz, Francisco Sánchez, Ana I. Barreda y Manuel Oliva.
Un premio especial para realzar la acogida altruista
El Premio Hermann Künig a la Hospitalidad tiene como objetivo realzar la hospitalidad como valor histórico e identitario del Camino de Santiago. Un propósito especialmente relevante hoy, en un contexto de mercantilización de la acogida por la influencia del turismo.
El Jurado valoró muy positivamente la labor de Hospitaleros Voluntarios, junto a otras candidaturas destacadas como la de José Luis Antón (albergue de Tosantos, Burgos), Pedro Robles Sierra (albergue de las Agustinas en Carrión de los Condes) y el proyecto La Flor del Valle, primer albergue a donativo de la variante del Camino de Künig en Quintanilla del Valle (León), sostenido por los vecinos del pueblo.
La hospitalidad en el siglo XXI
Rogelio Blanco, presidente del jurado, subrayó que la hospitalidad es “el recibimiento del otro como hospes (amigo) y no como hostes (enemigo)”, un valor que se enfrenta a retos actuales.
El premio, sin dotación económica, consiste en una placa de terracota elaborada por la ceramista Marta Rivera, con la imagen de un peregrino medieval en ruta a Santiago, y un diploma honorífico que reconoce una labor discreta pero ejemplarizante en la sociedad actual.