El Hospital San Juan de Dios de León celebra la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo

Monseñor Luis Ángel de las Heras preside la Eucaristía, destacando la compasión, el acompañamiento y la atención a pacientes, familiares y profesionales del centro

logo autor lnc
11/02/2026
 Actualizado a 11/02/2026
Monseñor Luis Ángel de las Heras preside la Eucaristía de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo en el Hospital San Juan de Dios de León | L.N.C.
Monseñor Luis Ángel de las Heras preside la Eucaristía de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo en el Hospital San Juan de Dios de León | L.N.C.

El Hospital San Juan de Dios de León ha sido el escenario escogido este miércoles por la Diócesis de León para celebrar la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, instituida por San Juan Pablo II en 1992 y vinculada cada año a la festividad de Nuestra Señora de Lourdes. La Eucaristía, presidida por el obispo de León, monseñor Luis Ángel de las Heras, reunió a pacientes, familiares, personas voluntarias y profesionales en un encuentro en el que la Iglesia invitó a contemplar “el consuelo de Dios y la compasión que brotan de Cristo”.

Durante su homilía, el obispo destacó que la jornada es una oportunidad para renovar la mirada hacia quienes sufren enfermedad, fragilidad o soledad, y para practicar la cercanía “sin prisas, sin descartes y sin indiferencias”, siguiendo la llamada del Papa a vivir “la compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”. Señaló que esta compasión no es un sentimiento abstracto, sino una actitud que “implica presencia, escucha y cuidado concreto”.

Monseñor De las Heras subrayó el valor comunitario de la Unción de los Enfermos, basada en la carta de Santiago: “Entre los cristianos nadie queda abandonado”, afirmó, recordando que en la enfermedad, ya sea corporal o espiritual, Cristo se hace presente “para levantar, perdonar y fortalecer”, y que su acción se actualiza a través de la comunidad creyente.

El obispo evocó además el gesto de Jesús en el Evangelio, cuando entra en la casa de Pedro, ve el sufrimiento, toca la fiebre y levanta a la mujer enferma. “Así actúa Cristo: entra donde estamos, mira lo que nos sucede, toca lo que duele y levanta lo que estaba caído”, explicó. En la Unción de los Enfermos, añadió, Cristo “a veces cura, a veces fortalece, pero siempre salva”.

Durante la celebración, varios pacientes recibieron el sacramento, signo de la acción del Espíritu que “da fortaleza, sostiene interiormente, reconcilia y abre a la paz que solo Dios puede dar”. El obispo animó a los presentes a dejarse tocar por Cristo para caminar con mayor luz, paz y consuelo.

La Eucaristía concluyó con una oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos, a quien la comunidad encomendó a pacientes y cuidadores. Monseñor De las Heras pidió su intercesión para que “el Señor sostenga a los enfermos y haga de la Iglesia un verdadero espacio de compasión a ejemplo del Buen Samaritano”.

La Jornada Mundial del Enfermo es cada año una cita destacada en el Hospital San Juan de Dios de León, centro donde la hospitalidad, la misericordia y el acompañamiento forman parte de su identidad y de la misión compartida de todos sus profesionales.

Lo más leído