Volver a sorprender y, además cuando lo haces en tu casa, no es fácil, pero la familia Jiménez de Astorga lo ha vuelto hacer y ya van... 28 años haciéndolo.
La saga de forzudos de Astorga, que atesoran hasta cinco Récord Guinnes por su fuerza, volvió a demostrar este miércoles por la tarde ante una abarrotada plaza Mayor de Astorga que lo imposible es posible aunque había ojos entre el público que no se lo querían creer... e incluso ni mirar.

Luis y Bili Jiménez, padre e hijo, salieron de nuevo con mucha ilusión y ganas a la céntrica plaza Mayor de la ciudad bimilenaria para ofrecer uno de los eventos estrellas de las Fiestas patronales en honor a Santa Marta de Astorga donde conquistaron tanto a pequeños y mayores con sus habilidad ‘sobrehumanas’ con técnicas de kung-fu donde predomina la fuerza, la flexibilidad y la resistencia.
Una vez más hicieron fácil arrastrar con el cuello una cabeza tractora de más de 8.000 kilos de peso o romper una piedra pesada sobre sus testículos como si fuese una cosa cotidiana, entre otros de los trucos que pusieron en escena.
Entre las novedades del ‘show’ se encontró el reto del padre, Luis, que a sus 72 años movió con su melena numerosas personas del público subidas en una misma plataforma como si de un tren se tratase. Un hombre que deja claro con su fortaleza que la edad es solo un número y que una persona puede hacer todo aquello que se proponga; al igual que Bili movió un autobús con 44 niños dentro y una cabina de camión.

Sin duda alguna, la familia Jiménez es fuerza, pero también ya patrimonio de Astorga.

