Santa María del Páramo vivió el pasado viernes un día cargado de simbolismo y emoción con sendos homenajes que miran al pasado y al futuro a través de sus veteranos y noveles. Bajo un mismo hilo conductor, el reconocimiento a quienes construyen la identidad del municipio, el Ayuntamiento quiso poner en valor tanto la trayectoria de los matrimonios que han superado los 50 años de convivencia como la importancia de la savia nueva que representan los niños nacidos en 2025.
Por un lado, el Consistorio rindió homenaje a las parejas que llevan más de medio siglo casadas en un acto celebrado el pasado 29 de mayo. La jornada comenzó con una misa en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y continuó con una cena y baile en los que se entregaron placas conmemorativas a los homenajeados. Más allá del reconocimiento institucional, el acto se convirtió en un tributo a toda una vida compartida y al papel que desempeñan los mayores en la historia cotidiana de Santa María del Páramo.

Y es que estos vecinos representan sin duda el esfuerzo, la experiencia y el trabajo que han contribuido al desarrollo del municipio durante décadas. El homenaje quiso también reconocer el arraigo de quienes han hecho de Santa María del Páramo el lugar donde formar una familia y desarrollar su proyecto de vida, dejando un legado humano y social que continúa siendo referente para las nuevas generaciones.
Ese mismo espíritu de continuidad y pertenencia estuvo presente en el segundo de los actos celebrados por el Ayuntamiento, que consistió en la colocación de nuevas placas en el denominado ‘puzle del futuro’, ubicado en la plaza del Labrador. La iniciativa, puesta en marcha en 2017, suma cada año nuevas flores con los nombres de los niños nacidos en la localidad y se ha convertido en una de las imágenes más representativas del compromiso municipal con las familias y la natalidad.
En esta ocasión, 19 bebés nacidos el año pasado incorporaron sus nombres al mural, que alcanza ya las 181 flores. Pelayo, Erica, Asher, Adrián, Martín, Kendrit Yareth, Levi, Javier, Inés, Nilo, Jimena, Ian, Valentina, Luna, Jairo, Aldemar, Yago, Hugo y Mauro forman ya parte de este mosaico simbólico que representa el futuro del municipio.
El acto contó con la presencia de las familias y de la alcaldesa, Alicia Gallego, quien subrayó la importancia de seguir apostando por políticas de apoyo a la natalidad y al asentamiento poblacional. «Para el Ayuntamiento, es un orgullo poder rellenar esta pared con tanta gente joven en una época en la que hace falta asentamiento poblacional y nos encanta ver esta plaza llena de niños y alegría», aseveró.
Además del homenaje simbólico, Gallego recordó los apoyos económicos a las familias empadronadas, entre ellos el denominado cheque-bebé de 300 euros por nacimiento y distintas ayudas escolares que llegan a 168 hogares de la localidad. El importe de todas estas ayudas roza los 16.000 euros.
Con estos dos actos, Santa María del Páramo ha tejido un relato colectivo que une memoria y futuro: el reconocimiento a quienes han construido durante décadas la vida del municipio y la bienvenida a quienes comienzan ahora a escribir su propia historia en él.
