La Junta de Castilla y León ha adjudicado los lotes del programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche a distribuidoras externas a la comunidad: el suministro de manzana y pera a una empresa de la Comunidad Valenciana y el de la leche a una firma con sede en Jaén. La Unión del Pueblo Leonés calificó la decisión de "despropósito monumental" y exigió una rectificación inmediata a la Consejería de Agricultura.
El caso de la leche, en campañas anteriores, ese suministro correspondía a la cooperativa Gaza, con sede en Zamora. Este año, según denunció UPL, se ha sustituido por una empresa andaluza. 'Hemos pasado de apoyar a nuestros productores lácteos a financiar la logística de empresas situadas a cientos de kilómetros', señalaron los leonesistas, que lamentaron la exclusión de otras cooperativas leonesas.
La formación también apuntó a la contradicción pedagógica que supone la decisión: los docentes explican en el aula la importancia de consumir productos locales mientras en el recreo se reparte, según UPL, 'un brik de leche venido de Jaén y una fruta traída desde Valencia'. Para el partido, la Junta 'ha sido incapaz de blindar el producto de la tierra en los pliegos de condiciones', a pesar de contar con referencias de calidad reconocida como la Pera Conferencia del Bierzo.
La Secretaría de Educación de UPL reclamó formalmente una explicación pública sobre los criterios técnicos que han llevado a esta adjudicación y anunció que instará a su grupo parlamentario en las Cortes a pedir cuentas sobre el contrato. De cara a próximas convocatorias, el partido exige que los pliegos incluyan criterios obligatorios de proximidad, arraigo territorial y límites a la huella de carbono.