En ese sentido, el anuncio de este viernes significa que las centrales de As Pontes (A Coruña) y Litoral (Almería) se sumarán a los cierres ya aprobados de Andorra (Teruel) y Compostilla. Al respecto, durante la fase de consultas a las Administraciones públicas de la evaluación de impacto ambiental, la Dirección General de Energía y Minas de la Junta consideró “conveniente” el escalonamiento en el calendario de cierre de este tipo de instalaciones, así como su sustitución por nuevas centrales de origen renovable.
Tras constatar que no hay afección a espacios naturales protegidos, el informe apunta que las mayores afecciones podrían producirse en la calidad del aire o en los vertidos a cursos de agua. Por ello el informe recalca que “se deberán extremar las medidas preventivas” y especifica que se instalará un captador de partículas en suspensión en el municipio para controlar las posibles emisiones por las obras de derribo.
Por su parte, Endesa deberá elaborar un plan de gestión de residuos que describa en profundidad las acciones que se llevarán a cabo para la puesta en valor de los materiales derruidos. Una vez hayan concluido las labores de demolición de la central, la empresa tendrá que elaborar un proyecto específico de clausura de los vertederos de productos no peligrosos, como cenizas, yesos, escorias y lodos, ubicados en Cubillos y Ponferrada.
El proyecto incluye el desmantelamiento y demolición de todos los equipos, estructuras e instalaciones de la central, desde los edificios y el parque de carbones, a las turbinas, las calderas y las chimeneas. En total, está previsto que el proceso se alargue por un período de cuatro años.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.