Según destacó "es una protesta que algunos podrían llamar transversal, protesta unitaria, levantamiento popular pacífico del que nadie quiere estar ausente: ni partidos, ni sindicatos, ni organizaciones sociales, ni personas a título individual. Es la sociedad sin divisiones y por encima de ideologías. Es un estallido social con epicentro en la capital leonesa, pero con réplicas en Villablino o Ponferrada y con 80.000 personas en la calle en las tres manifestaciones".
Ónega, que ha mostrado su cariño por León en diversas ocasiones y tampoco ha dudado a la hora de dar su opinión sobre la petición de autonomía, subrayó que la protesta "es la confesión del miedo al futuro por la desaparición de sus fuentes de riqueza, como la minería o las energéticas, sin nada que las sustituya. Es el lamento por la marginación y el olvido. Es, como dice la prensa local, un histórico toque de atención" y llamó a fijarse en una de las expresiones utilizadas en los mensajes, que la que dice que "León, Zamora, Ourense y Asturias están destinadas a ser la nueva Siberia".
Para cerrar su intervención, el periodista destacó que "más dramatismo no se puede poner. León representa hoy la España que se levanta contra las desigualdades, por una parte, y contra la incertidumbre y la despoblación. Todo, acompañado por los tractores, el método de expresión del campo en plena revuelta contra su ruina. León nos hace decir: atención, gobernantes, que esta es la España real. La incierta España del miedo. La España que se rebela contra la resignación".
Escucha aquí la intervención de Fernando Ónega.
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