Los estudiantes de los Maristas lo han vuelto a hacer. Los bloques de piedra situados junto al centro educativo se han convertido una vez más en objeto de una intervención artística del alumnado. En esta ocasión, con motivo de Halloween, han transformado esta parte del mobiliario urbano de la ciudad de León en fantasmas.
Aunque con su rostro amable no asusten demasiado, estos fantasmas sí que sirven para que algunas de las personasque pasean en estos días por Álvaro López Núñez se queden ‘de piedra’. Estas creaciones siguen la estela de unas iniciativas que ya empiezan a convertirse en habituales en las inmediaciones del Colegio Marista San José. Bajo la tutela del profesor Carlos Álvarez Cuenllas, los estudiantes convirtieron en primer lugar estos bloques en un cubo de Rubik y, posteriormente y también de manera temporal, en una caja de regalo o en un muñeco de Playmobil.
Además, en esta ocasión, tanto algunas dependencias del colegio como el entorno del centro educativo también se han decorado con otros fantasmas, arañas de papel de aluminio y diferentes motivos vinculados a la celebración de Halloween. Unas iniciativas que más que dar miedo son una nueva prueba del inagotable ingenio del alumnado de los Maristas.
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