Las familias de la comarca de Cistierna han trasladado al Procurador del Común de Castilla y León su “profunda preocupación” ante la reducción del horario del Servicio de Pediatría en el Centro de Salud de Cistierna, que ha pasado de ofrecer atención médica cinco días a la semana a únicamente dos días y medio. Así lo exponen en un escrito remitido al defensor autonómico, en el que alertan de que la medida supone “una pérdida real y dolorosa de un servicio esencial”. Junto al escrito, las familias han reunido ya más de 400 firmas de apoyo, ya que el pediatra antes estaba de lunes a viernes toda la mañana y ahora sólo los lunes y los viernes y un rato los miércoles.
Según explican los vecinos de este área de salud, la disminución de la presencia de un pediatra obliga a muchas familias a desplazarse más de 60 kilómetros hasta el Hospital de León para recibir atención especializada. Una situación que, señalan, implica reorganizar trabajos, incrementar el estrés familiar y afrontar nuevos gastos económicos, además de suponer “un riesgo añadido en carretera”, especialmente durante el invierno.
La reducción del servicio también está generando una mayor presión sobre los médicos de familia del centro de salud, ya saturados, que se ven obligados a asumir funciones que, según denuncian los usuarios, “no les corresponden”.
En su escrito, las familias lamentan además la “falta de claridad” por parte de la Gerencia de Atención Primaria de León. De los dos documentos presentados por los vecinos, solo uno ha sido respondido, y con información “obsoleta” que no ofrece garantías ni soluciones a corto plazo.
Los afectados consideran que esta situación supone “un nuevo golpe para una comarca ya castigada por la pérdida progresiva de servicios” y denuncian sentirse cada vez “más lejos de la igualdad” que debería garantizarse a todos los ciudadanos, independientemente de su lugar de residencia.
Por ello, solicitan al Procurador del Común que analice el caso y medie para recuperar una atención pediátrica estable. “No es un mero trámite —afirman—: es una necesidad urgente que afecta directamente al bienestar y la seguridad de nuestros hijos”.