Junto a definir planes de estudio, habilitar infraestructuras o afrontar la construcción de una nueva facultad, conseguir el profesorado necesario para impartir una docencia de calidad desde el primer día está siendo uno de los principales retos en la implantación del Grado en Medicina. La Universidad de León (ULE) tiene previsto que cuando se culmine este proceso y haya clases de los seis cursos, en el año 2032, sea necesaria una plantilla de 72 profesores.
Por ahora, en base a la memoria que recientemente recibió el visto bueno de la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León (Acsucyl) para que las clases de Medicina puedan comenzar en septiembre, la ULE cuenta ya con cerca de una treintena de médicos habilitados para dar docencia. Aproximadamente, cuatro de cada diez de los que serán necesarios a lo largo del conjunto de la carrera.
En cualquier caso, el hecho de que todavía falten facultativos por acreditarse no supone impedimento alguno para el inicio de las clases en los plazos previstos. Como explicó la rectora, Nuria González, en una entrevista concedida a este periódico, para los primeros cursos contarán con el profesorado que tiene la ULE con experiencia «en áreas básicas de Medicina que tienen que ver con la bioquímica, la genética, la fisiología...». Las asignaturas más genéricas de los primeros años se encuentran, por tanto, cubiertas y contando la institución académica leonesa con margen temporal suficiente para habilitar y conseguir la plantilla docente, ya de mayor especialización, necesaria para los cursos siguientes.
Por ahora, las especialidades en las que se han acreditado más médicos leoneses por parte de Acsucyl son cardiología, cirugía cardiovascular y medicina de familia, cada una de ellas con tres profesionales que podrían comenzar a impartir clase desde ya. También se cuenta con dos especialistas en aparato digestivo, dos ginecólogos, dos pediatras y dos psiquiatras. La nómina de los facultativos de León que ya han conseguido sumarse al proyecto se completa con representación de cirugía pediátrica, cuidados paliativos, dermatología, nutrición, farmacia hospitalaria, inmunología, interna, odontología, oncología radioterápica y radiodiagnóstico.
En cuanto a qué figuras docentes se pueden acoger estos especialistas médicos, dos serían desde ya titulares, 17 formarían parte del profesorado permanente laboral y otros nueve ejercerían como profesor ayudante doctor. De estos últimos, algunos se encuentran ya «muy próximos» a alcanzar los méritos necesarios para pasar a formar parte de los permanentes laborales, lo cual motiva que en la ULE sean «optimistas en relación con la evolución futura de esta cifra de posibles candidatos a plazas vinculadas».
De esta manera, a pesar de que queda trabajo por delante para los próximos cursos, la configuración de la plantilla docente para implantar el grado avanza de forma satisfactoria. Aunque algunas áreas ya están cubiertas para los primeros cursos, la puesta en marcha de Medicina supondrá la «progresiva creación» de áreas de conocimiento que actualmente no existen en la ULE como anatomía patológica, cirugía, dermatología, estomatología, medicina legal y forense, obstetricia y ginecología, oftalmología, otorrinolaringología, radiología y medicina física, traumatología y ortopedia, urología o psiquiatría. Todas ellas «tendrán asignada docencia en el título y, por tanto, profesorado».
Un elevado interés
De los 2.630 profesionales médicos de las áreas de salud de la provincia, algo más de 250 han expresado de manera formal su interés en acreditarse como docentes. Uno de cada diez facultativos, siendo más de la mitad del total de profesionales del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule).
Sumando a estos médicos del Caule y a los de Atención Primaria, el área de León suma 168 declaraciones de interés, según la memoria recientemente aprobada por Acsucyl. Estas cifras suponen cerca del triple de profesionales que en la demarcación berciana.
Por especialidades, destaca el interés de los médicos de familia: 42 han mostrado su intención de dar clase en la ULE. Aunque a una distancia considerable, también existe una alta predisposición entre los pediatras y, ligeramente por debajo, entre cardiólogos, cirujanos, psiquiatras, traumatólogos y anestesistas.
Otros profesionales a contratar
Igualmente, está prevista la contratación de otros 20 profesionales de gestión, administración y servicios, entre los que se incluyen ocho técnicos de laboratorio, dos del aula de anatomía y otro del de simulación. En el cronograma de contratación también figuran otros perfiles administrativos que serán necesarios a partir del curso 2029/2030, cuando ya se encuentre operativa la futura facultad.
Profesores y otros profesionales, más de un centenar de personas, que pondrán nombres y apellidos a la progresiva implantación de Medicina en la ULE. Una plantilla que, no cabe duda, se implicará en que los futuros médicos de León reciban la mejor formación posible.