Los primeros estudiantes de Medicina en suelo leonés ya están a punto de comenzar una nueva, y en su caso histórica, etapa en la Universidad de León (ULE). No obstante, para que desde el primer día puedan formarse como médicos necesitan contar con una plantilla de profesores a la altura, los cuales llevan todo el verano preparando unas clases que darán comienzo este septiembre.
Según los datos que facilita la institución académica, más de una veintena de profesores forman parte de la plantilla docente de este primer curso de Medicina. La «gran mayoría» de ellos ya pertenecían con anterioridad al claustro de la ULE y, por tanto, no tienen experiencia impartiendo clases en esta carrera. Sin embargo, su formación, trayectoria y profesionalidad les acredita sobradamente para ofrecer una enseñanza de calidad a los futuros médicos.
Fuentes de la coordinación del nuevo grado de la ULE aseguran que, cuando ya están cubiertas todas las plazas docentes para las asignaturas del primer curso, se sigue avanzando de manera adecuada con la acreditación de docentes del hospital de León. Una «respuesta muy buena» que permitirá que profesionales médicos recojan el testigo en el aula del profesorado de las materias más genéricas, «básicas», del tramo inicial de la carrera.
La plantilla docente, que para los primeros cursos procede de otras carreras de la ULE, se ve "con ganas de comenzar"
De hecho, para incorporar a facultativos del hospital a la docencia reglada, desde la ULE se ha entregado a las agencias de validación una nueva memoria del programa de doctorado con la que se pretende favorecer la presencia de los mismos. En algunos casos, se trata de médicos con una gran trayectoria, incluso jefes de servicio, pero que tienen «problemas para coincidir con perfiles» docentes e investigadores, en «las tres patas» para ser profesor universitario en la nueva titulación.
Con lo que se cuenta por ahora es con un profesorado para el primer curso, interno de la ULE, que se muestra «contento y con ganas de comenzar» con la actividad lectiva. De hecho, fuentes que han seguido de cerca la implantación del grado apuntan a que la mayoría de estos docentes continuarán dando clase en Medicina de cara al futuro y que desde la institución académica tendrán que buscar sustitutos para los huecos que queden vacantes en las carreras en las que venían impartiendo docencia.
En líneas generales, el profesorado del primer curso considera que «se ha hecho un buen papel» desde la ULE a la hora de elaborar horarios y que «todo son facilidades» para que no haya incompatibilidades. También cabe destacar la elevada coordinación entre docentes dentro de un plan de estudios que apuesta por «un modelo integrado», abordando cada órgano o sistema desde el punto de vista anatómico, fisiológico o histológico.
Investigando con un Premio Nobel
Aunque no cuenten con una dilatada experiencia en la docencia de Medicina, la ULE sí que cuenta para este estreno con un profesorado de las máximas garantías y con currículums brillantes. Sería el caso, por ejemplo, de Carmen Marín, que será la responsable de la asignatura de Biología Celular y Embriología, una de las que se cursarán en este primer semestre. Esta catedrática, especialista en cáncer y doctorada en Estados Unidos, llegó a trabajar en Harvard durante casi cinco años con William Kaelin, cuando desarrollaba las investigaciones que posteriormente le conducirían a recibir el Premio Nobel de Medicina en 2019.
Carmen Marín considera que afronta «un reto superbonito» con el inicio de la docencia de Medicina en la ULE y lo compara con la ilusión que tenía con la llegada de Biotecnología. «Es importante para la ciudad y para la Universidad. Ya estábamos ilusionados al empezar con Biotecnología, pero esto es el colofón. Ya tenemos Biotecnología y ahora vamos a llegar a algo más funcional y directo como es unirnos con el hospital», valora la catedrática.
El primer curso de Medicina contará con un profesorado experimentado y con amplia trayectoria investigadora
Para su primera vez en Medicina, Carmen Marín cuenta con el respaldo de la también catedrática Paz Herráez y de otros tres profesores que está previsto que puedan participar en la asignatura de la que ella es responsable: Marta Fernández, Rosalía Fernández y Lorena López. Entre todos han preparado unas clases de Biología Celular y Embriología que no sean tanto de «empollar o memorizar lo que ahora está en Internet o en los libros», apostando porque el alumnado vaya identificando los medicamentos asociados a dianas celulares, en un conocimiento que pueda ser de utilidad de cara a su futuro en hospitales y centros de salud.
Esperan un alumnado ilusionado
En este sentido, la responsable de esta materia recuerda que «la base de toda terapia y el conocimiento que se tiene en la medicina actual se basa en el conocimiento celular», conectando los nuevos medicamentos con lo que van a estudiar en clase. «Los estudiantes de Medicina vienen ilusionadísimos y siempre pensando en el paciente y en tratamientos», indica Carmen Marín sobre qué espera encontrarse en la primera generación de médicos formados en León.
Un planteamiento con el que coincide María Fernández Raga, responsable de la asignatura de Física Médica. La doctora por la ULE está convencida de que se encontrará con alumnos «muy interesados» y que siempre es «agradable» trabajar con «un foro así».
Un verano preparando clases
Un entusiasmo del que María Fernández Raga también se ha contagiado, llevándose «mogollón de libros» a sus vacaciones para preparar las clases de un nuevo curso ante el que se muestra «muy ilusionada». «He elegido la asignatura porque me hace ilusión apoyar Medicina en León. Al ser una lucha que hemos tenido durante muchísimos años, ahora que lo hemos conseguido, hay que apoyarlo», valora la docente universitaria.
Física Médica, que cuenta con Covadonga Palencia como responsable suplente, está prevista como una materia «eminentemente práctica» y en la que todos los problemas estarán vinculados a la disciplina. Así, María Fernández Raga explica a este periódico que el temario de fluidos estará vinculado a la sangre, la biomecánica a cómo se mueven las extremidades o la termodinámica con el control térmico del cuerpo. Aunque se trata de una asignatura de tres créditos, ella preferiría que hubiese sido de seis, el objetivo de la doctora es que el alumnado adquiera «una idea general de los principios básicos», preparando un par de sesiones prácticas y una colaboración con un profesor de Polonia.
También de tres créditos será Historia de la Medicina y Documentación, otra de las materias con las que se estrenará en el Campus de Vegazana la esperada titulación. El análisis histórico de la disciplina correrá a cargo de Vicente Martín, catedrático y referente de investigación en la ULE, mientras que la parte documental será impartida por profesionales del área de Biblioteconomía como Andrés Fernández.
Vicente Martín, como responsable de Historia de la Medicina y Documentación, también asegura que ha estado trabajando durante el verano en la preparación de las clases, contemplándolas desde un prisma humanista, del «aspecto humano de la medicina». Aunque aborde la evolución de esta ciencia a lo largo del tiempo, el catedrático explica que la asignatura no tiene un «enfoque historicista de Hipócrates, Galeno o Averroes» y que se pretende que el futuro médico comprenda que su conocimiento es «fruto de todo lo que tenemos detrás». Por su parte, la otra parte de la materia se centra en la documentación y en la historia clínica, cuyo manejo también es «importante» para los facultativos. «En otras facultades, esta asignatura se suele dar en cuarto curso, pero creemos que está bien situada en primero porque se ve de dónde venimos y a dónde vamos, para que vean cómo serán partícipes de la historia de la medicina», detalla este otro profesor universitario.
"Satisfacción" por ser parte
Entre las asignaturas que estrenarán las clases de Medicina en Vegazana también figura Bioquímica y Biología Molecular Básica. Al frente de esta asignatura estará Miguel Ángel Ferrero, con Nicolás Navasa como suplente, quien muestra su «satisfacción» por formar parte del claustro de «un grado deseado» tanto por la ULE como por «la inmensa mayoría de la sociedad leonesa».
Al igual que muchos de sus compañeros, Miguel Ángel Ferrero también considera que se encontrará una «predisposición muy favorable» del alumnado, principalmente por el «enorme número de preinscripciones y la alta nota de corte». «Los alumnos que iniciarán los estudios de Medicina ya tienen un bagaje previo de conocimientos bioquímicos adquiridos en el Bachillerato, lo que sin duda será una ayuda para enfrentarse a nuevos conocimientos», comenta este catedrático con más de tres décadas de experiencia.
El plan de estudios del primer semestre se completa con Bioestadística, que tendrá a Ana Belén García como responsable y a Elvira Delgado de suplente, y con Psicología Médica, con María José Fínez al frente y Pablo Antonio Conde como auxiliar. Estos docentes serán relevados en la segunda mitad del curso por otros, como Sonia Sánchez Campos, que impartirá Morfología, Estructura y Función del Sistema Cardiovascular y que también considera que se encuentra ante «un proyecto ilusionante y motivador» que está deseando comenzar.
Sonia Sánchez Campos es la investigadora principal de grupos de excelencia de la ULE, así como del Instituto de Investigación Biosanitaria de León (Ibioleón) y del Instituto Universitario de Biomedicina (Ibiomed), y en su materia tiene previsto abordar el corazón y el sistema vascular de un modo «integrado» con el resto del organismo. En este sentido, para esta asignatura se busca un equilibrio de contenidos teóricos y prácticos mediante «metodologías punteras en innovación docente».
"Un viaje profesional y personal"
Después de su amplia experiencia investigadora en la ULE, Ibioleón e Ibiomed, Sonia Sánchez Campos cree que este septiembre inicia «un viaje profesional y personal compartido con los estudiantes», respecto a los cuales no tiene dudas de que serán grandes profesionales desde esta primera promoción que está a punto de llegar a las aulas de Vegazana. «Sin duda, la vocación y formación previa de los estudiantes, junto con la gran motivación, experiencia docente y excelencia investigadora de los profesores que les acompañaremos en este primer curso supondrá un estímulo para alcanzar los objetivos y expectativas de formación», expresa la doctora de la ULE.
En el claustro del segundo semestre también hay otros docentes con una brillante trayectoria investigadora, como el catedrático José Luis Mauriz que dará clases sobre el sistema respiratorio, o profesionales con experiencia en otras universidades, como Jorge Cano, procedente de la Complutense y la de Burgos y que se encargará de enseñar toda la parte musculoesquelética. Honorina Martínez y Beatriz Martín completan la nómina de profesores responsables de asignaturas. Igualmente, en la ULE también cuentan como docentes suplentes o colaboradores como Maximino Fernández, María José Cuevas, Felipe Martínez, José Enrique Bayón y Beatriz San Miguel.
Con este equipo experimentado y multidisciplinar, la ULE quiere cubrir las asignaturas de este primer año con Medicina en Vegazana. Una plantilla docente en expansión que la institución académica busca ampliar de cara a los próximos cursos, explorando nuevas vías de acreditación, con personal del hospital.
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