Alojamiento, todas las comidas del día, una atención personalizada y constante... Si el hospital fuera un hotel y no un lugar destinado a la recuperación y el cuidado de personas enfermas se le quedarían cortas las cinco estrellas. Aunque la ejemplar sanidad pública de España haya acostumbrado a no pagar por un servicio paradójicamente impagable, lo cierto es que una hospitalización conlleva unos gastos considerables de los que la sociedad no siempre es consciente. En el caso del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule), los ingresos de pacientes suponen una factura que supera el medio millón de euros al día.
Concretamente, cruzando las estadísticas de ocupación de camas en hospitales de la Junta de Castilla y León y los datos de costes de hospitalización más recientes del Ministerio de Sanidad, en 2025 se promedió un gasto diario en los ingresos del Caule que asciende a 534.140,20 euros. Esta cantidad implica que durante el pasado año se destinó a la atención de los pacientes que permanecen ingresados en el hospital leonés un montante de casi 195 millones, más que el presupuesto del Ayuntamiento de la capital o de cualquier otro municipio de la provincia.
Los datos publicados recientemente por el Ministerio de Sanidad, aunque relativos al año 2023, cifran el coste medio por hospitalización en 5.809,80 euros, con una media de 6,7 días. De esta manera, el gasto diario que se promedia a nivel estatal es de 867,13 euros. Una cantidad que multiplicada por las casi 225.000 estancias en el hospital de León que contabilizan las estadísticas de la Junta en 2025, entre las plantas y la UCI, da como resultado los aproximadamente 195 millones de desembolso anual.
El gasto de los ingresos en los hospitales públicos está experimentando en los últimos años una clara tendencia al alza. De hecho, los costes derivados de un día de hospitalización en España se han incrementado en más de un 20 por ciento con respecto a antes de la pandemia del Covid.
¿Un problema con las habitaciones?
La media de la ocupación en las plantas del Caule se situó el pasado año, atendiendo a las estadísticas de la Junta, en el 69,96 por ciento sobre el total de 876 camas habilitadas. Siete de cada diez habitaciones ocupadas en un día al uso, que dejan cierto margen hasta la alta presión que supone un porcentaje superior al 85 por ciento y la saturación por encima del 90 por ciento. En este sentido, a juzgar por estos datos que maneja la administración autonómica, el hospital de León no tendría actualmente una amenaza de colapso.
Los gastos por un día de ingreso se han incrementado en más de un 20 por ciento desde la pandemia del Covid
De hecho, solamente en diez días del año pasado se superó el 80 por ciento de ocupación en las plantas del hospital de León. Las tres jornadas con mayor presión se registraron del 16 al 18 de diciembre y en el Caule también se sobrepasó este porcentaje el 30 de enero, 19 y 25 de febrero, 24 de marzo, 7 y 8 de abril y, en esos días más próximos a la saturación, el 15 de diciembre.
En el otro extremo, el 1 de enero fue el día del año pasado en el que menos leoneses estuvieron ingresados, en un porcentaje de ocupación respecto a las camas habilitadas del 53,88 por ciento. En diez ocasiones a lo largo del ejercicio, según los datos de la Junta, esta tasa se situó por debajo del 60 por ciento.
La situación en Cuidados Intensivos
En lo que respecta a estos porcentajes de ocupación en Cuidados Intensivos, la media anual en el hospital de León quedó fijada en 2025 en un 46,81 por ciento respecto a las 53 camas habilitadas. De esta manera, en un día ‘normal’, más de la mitad de las habitaciones de UCI están vacías.
Según los datos de la Junta, en diez días de 2025 se superó una ocupación de camas superior al 80 por ciento
Este promedio inferior al 50 por ciento en la UCI se alcanza después de que en 225 días del año no se cubriese la mitad de ocupación hospitalaria. Por lo tanto, el Caule también tendría margen para atender las necesidades de estos pacientes más graves.
Respecto a los días con una presión más baja en la UCI, cabe señalar que en cinco ocasiones a lo largo del año no se llegó ni a un 30 por ciento de ocupación. El que menos fue el 31 de marzo, cuando en León solo se emplearon una docena de camas de Cuidados Intensivos, un 22,64 por ciento.
En cuanto al extremo opuesto, hubo otros cinco días con más de dos de cada tres ocupadas en la UCI. Estas jornadas fueron, según las estadísticas de la Junta, el 28 de enero, el 2 de marzo, el 4 de julio y el 26 y el 28 de diciembre.
Después del desafío de presión asistencial que supuso la pandemia del Covid, la ocupación hospitalaria en León parece haber regresado de forma definitiva a valores que permiten su normal funcionamiento. No obstante, el incremento de los costes derivados de los ingresos en los últimos años engorda la factura diaria de las hospitalizaciones en el Caule. Con las recurrentes promesas de representantes institucionales de todo signo político de garantizar el mantenimiento de la sanidad pública, la situación actual obliga a ampliar las partidas destinadas al Sistema Nacional de Salud.