‘Entrevistas Inclusivas’ es un espacio de colaboración entre La Nueva Crónica y la Asociación Activos y Felices. Su presidenta, Belén Arén, junto a Paula Escalante, una joven con discapacidad física, entrevistan a personas cuyo día a día tiene un gran impacto en la vida de otras personas o en la ciudad. En esta ocasión entrevistamos Eric Caño, director del Colegio Carmelitas de León
Ingeniero informático de formación y docente por vocación, el actual director del centro leonés analiza el impacto de la tecnología en las aulas, la necesidad de la empatía en la educación y los desafíos del bienestar emocional adolescente.
Eric llegó al colegio el 8 de octubre de 2012, hace poco más de una década. Aunque su formación inicial fue la Ingeniería Informática en la Universidad de León, su trayectoria dio un giro inesperado hacia la docencia tras cursar el antiguo CAP (ahora Máster de Educación). Lo que comenzó como una incertidumbre profesional, terminó convirtiéndose en su pasión: "Resulta que terminé en un cole, y encantado", confiesa.
Tras pasar por roles como coordinador TIC y jefe de estudios, ahora asume la dirección con un enfoque claro: la tecnología es una herramienta, no un fin, y la empatía debe ser el motor de la convivencia escolar.
Tecnología y Adolescencia: Un equilibrio delicado
Usted proviene del mundo de la informática y ha sido responsable de nuevas tecnologías. ¿Cómo valora la evolución digital en las aulas y la corriente actual que busca retirarlas?
Las nuevas tecnologías están para ayudarnos, pero hay que saber utilizarlas bien. Es un tema delicado por el debate de las pantallas, pero mi postura es que debemos enseñar a los alumnos a utilizarlas correctamente, porque en el futuro, por suerte o por desgracia, van a formar parte de sus vidas. El objetivo es que sirvan para optimizar nuestro trabajo y vida cotidiana.
El problema viene yo creo un poco con móviles y redes sociales, que es donde está el problema. Eso es lo que ha evolucionado mucho, pero ha evolucionado, bajo mi punto de vista, para mal.
Sin embargo, el uso del teléfono móvil genera mucha controversia. ¿Cuál es la postura del colegio?
Los móviles en el colegio no son necesarios. No tenemos prohibido su uso de forma explícita, pero siempre digo a padres y alumnos que no hacen falta: si hay una urgencia, existen teléfonos en el centro para comunicarse. El problema real no es la tecnología educativa, sino los móviles y las redes sociales; ahí es donde, bajo mi punto de vista, la evolución ha sido para mal. No es necesario el uso de móviles. Para eso hay otros dispositivos que se pueden utilizar para lo que hay que utilizar. Pero los móviles en el colegio no son necesarios.
Recientemente, Australia ha legislado para prohibir las redes sociales a menores de 16 años. ¿Qué opina de esta medida?
Creo que tenemos que ir detrás; es algo que tenía que estar hecho desde hace tiempo. Las redes sociales son, hoy en día, el mayor foco de conflictos que existe. Entre los 12 y 16 años, los adolescentes buscan su sitio en la sociedad, y las redes no ayudan: generan problemas de atención con el "scroll infinito" y abstraen de la realidad. Legalmente, muchas no deberían usarse antes de los 14 o 16 años, y al igual que se regularon las casas de apuestas para proteger a los menores, se debería hacer lo mismo aquí.
Y al final lo que hacemos con el uso de las redes sociales es abstraernos un poco de la realidad. Y es un poco el problema que existe hoy en día. No solo con Instagram, o TikTok, o Facebook, Twitter, o X, sino también con WhatsApp.
Me da mucha pena cuando paseo por León, ves niños o chicos de tu edad, que están con el móvil en un grupo de 6 u 8, y seguramente muchas veces hasta estén hablando entre ellos por WhatsApp. Y al final lo que hacen es perder un poco la relación humana. En vez de hablar entre ellos mismos.
Hablemos de distintas capacidades: ¿Cómo se ha adaptado el colegio para integrar a las personas con discapacidad? ¿Qué mejoras estáis planteando? ¿Habéis tenido ayuda de la consejería?.
Intentamos ayudar en la medida que podemos, con accesos que sean accesibles, va a ser positivo para todo el mundo, que no haya barreras, por ejemplo.
De la consejería hemos tenido ayudas en el sentido de que nos proporcionan especialistas que existen en el entorno educativo. Pueden ser de audición de lenguaje o de pedagogía terapéutica, en este sentido.
El hándicap que tenemos nosotros, además, es que el edificio de nuestro colegio es muy antiguo y antes no existía la accesibilidad, nos tenemos que ir adaptando un poco a lo que viene.
¿Es posible mantener ratios bajos para una buena educación?
Si las ratios son bajas, los profesores pueden atender mucho mejor a todos los alumnos. Y al final, yo creo que si el sistema educativo quiere ofrecer una educación de calidad, lo que se tiene que hacer es bajar ratios. De hecho, se ve, a medida que van subiendo en cursos asignaturas que hay optativas, que baja un poco la ratio, es decir, hay menos alumnos.
Se imparten mucho mejor las clases, llegamos mucho mejor a los alumnos
Y al final, yo creo que es un beneficio para todos. Tanto para el alumno, que es el mayor interesado, como para el profesor, que es el que se encarga de enseñar al alumno.
Convivencia y salud mental
Relacionado con esto, preocupan los casos de acoso escolar y suicidio adolescente. ¿Cómo abordan estas realidades?
El acoso es un tema muy delicado porque siempre hay una persona sufriendo. Seguimos el protocolo establecido por la Junta de Castilla y León, cuyo objetivo principal es detener el sufrimiento de la víctima lo antes posible. Muchas veces, el acoso surge de una falta de educación y, sobre todo, de una falta de empatía, que es lo que más echo de menos en la sociedad actual.
En cuanto a la salud mental y el suicidio, las redes sociales juegan un papel negativo al encerrar al adolescente. Antes, un enfado con un amigo se olvidaba al día siguiente; hoy, con WhatsApp o Instagram, el conflicto queda registrado, se repite y se perpetúa, lo que repercute gravemente en la salud mental.
El "Espíritu Vedruna" y el Futuro del Centro
El colegio se prepara para el bicentenario de la congregación en 2026. ¿Cómo se mantiene vivo el espíritu de las fundadoras en el siglo XXI?
El espíritu de Santa Joaquina de Vedruna se resume en una frase que me gusta mucho: "Se consigue mucho más con una gota de miel que con un barril de vinagre". Se trata de tener empatía, cuidar a los más vulnerables y lograr que los alumnos vengan y se vayan contentos cada día. Yo no conocía el colegio antes de trabajar aquí, pero esa filosofía me ha empapado tanto que incluso mis hijos estudian aquí; somos una familia muy "Vedruna" .
Como director, ¿cuáles son sus retos inmediatos y a largo plazo?
A corto plazo, el reto es asentarnos con la nueva ley educativa, que rompe con el paradigma tradicional, y conseguir que todos los alumnos se sientan cómodos. A largo plazo, el objetivo es ofrecer una formación de calidad para el futuro. Para ello, considero necesario bajar las ratios de alumnos por clase. No es solo posible, es necesario: con menos alumnos, se atiende mejor y la educación gana en calidad.
Y sobre todo el adecuarnos al mundo actual ya no solo educativamente, sino a cómo somos cada persona. Las personas somos todas diferentes.
Te cuento el deseo y el objetivo que visualizo cada día antes de ir al colegio:
- Que vayáis todos los días contentos al cole y que salgáis contentos.
- Que queráis ir al colegio a estudiar. Que os forméis bien para que vuestro futuro sea el mejor posible
- Y ayudaros en todo lo posible. Es lo principal.
¿Cómo deseas que evolucione el colegio mientras seas director?
Que evolucione positivamente, eso siempre. Todo el equipo que formamos el Colegio, no solo los profesores, todos los que trabajamos para que estéis a gusto en las aulas, lo hacemos con la ilusión de que cada día sea positivo para vosotros, para ayudaros en todo lo que sea necesaria, pasito a pasito es la mejor forma de evolucionar en cualquier momento y lugar.
Para terminar, ¿qué hace Erick cuando no es director?
Pues andar a carreras con mis hijos de una actividad a otra. Pero en mi tiempo libre, me encanta disfrutar del privilegio que tenemos en León: salir a la montaña, caminar por la ciudad y ver deportes como fútbol y baloncesto.
¡Vivir en León, es un lujo no lo olvides Paula!