En su visita a la oficina y el almacén los cacos se llevaron una caja de herramientas y una motosierra. "El valor de las mismas es poco, no llegará a los 600 euros, pero a mi me hacen mucha falta aquí y ellos los van a vender por cuatro pesetas, eso es lo que me da pena", decía el citado responsable.
- Bueno, igual lo leen en el periódico y así ya no malvenden; bromeaba uno de los dueños de los huertos que se habían desplazado hasta la Candamia para conocer los destrozos que se habían producido en su caseta, una de las seis afectadas.
Y es que los ladrones accedieron al recito cortando la valla de la puerta de entrada y fueron entrando en el almacén de la pradera, rompiendo la uralita del techo, pero no había nada de valor. Fueron después a la cabaña de madera, donde rompieron la ventana y una verja para robar la caja de herramientas y la motosierra y finalmente habrían ido entrando en casetas de los usuarios de los huertos siguiendo el mismo sistema.
"De las casetas no llevaron nada, ¿qué iban a llevar si no había más que palas, azadas, rastrillos y herramientas de trabajo, que no parecían tener mucho interés en usarlas"; bromeaba uno de los dueños que observaba cómo le habían preparado "un revoltijo tremendo" con todo lo que tenía en la caseta. "Se ve que entraron rompiendo la uralita y ya salieron por la puerta. Pero si entraron en una y vieron lo que había, ¿a qué fueron a más casetas, que son todas iguales?".
- A hacer daño; sentencia otro, que añade: "Si vienen cuando ya hay lechugas y tomates y llevan algunas para comer porque lo necesitan, pues vale, pero por hacer daño...
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.