A pesar de la medida de unificar las entradas para zanjar las críticas, continúa habiendo algunas familias que siguen descontentas con el hecho de que los alumnos tengan que esperar fuera del recinto. De hecho, consideran que la decisión de la directora agrava el problema ya que ahora hay una mayor aglomeración y esto eleva el riesgo para los alumnos al esperar el inicio de las clases junto a una carretera.
No obstante, la versión dada a este periódico por la Dirección Provincial de Educación apunta a que las recomendaciones realizadas por el Procurador del Común "no son vinculantes" y ven con buenos ojos la decisión de los responsables del colegio de Cistierna. La medida tampoco parece apaciguar todas las críticas, más en unos días de temporal en los que el alumnado continúa esperando fuera, y las familias críticas reclaman que se abran las puertas 15 minutos antes y que sus hijos puedan esperar bajo un tejado en el patio. "Antes ocupaban parte de la carretera y ahora la ocupan entera. Estamos peor que antes", insisten los padres y madres descontentos.
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